Las Seis Jornadas, Sebastiano Erizzo

[Le sei giornate]. Colección de 36 cuentos de Sebastiano Erizzo (1525-1585), publicada en 1567. El autor simula que «seis jóvenes discípulos» del Estudio de Padua narran los cuentos en seis días.

Es, después de los Hecatonmitos (v.) de Giraldi, la segunda colección de cuentos en que se pone de manifiesto el propósito de «moralizar», en homenaje a las nuevas tendencias del siglo, aquel «gé­nero» por tradición tan libre y licencioso. Erizzo se propuso efectivamente una fina­lidad moral, y presenta como sencillos ejemplos sus cuentos, que él llama «acon­tecimientos», ya que, nos advierte L. Dolce, editor de la obra, «son diferentes de las «novelle», las cuales entre las cosas más graves contienen también otras alegres y más adecuadas para corromper que para disciplinar el alma de quien las lee».

No es mera casualidad que falten mujeres en­tre los cuentistas de Las seis jomadas, y que tenga poco o ningún papel en los cuen­tos el amor, al que sólo se dedican el pri­mero y segundo «acontecimientos», sacado este último de la narración que hace Pe­trarca en una de las Familiares (v. Epísto­las) de los amores de Carlomagno; nin­gún cuento tiene argumento cómico, y en ninguno aparecen curas o frailes. Sin em­bargo, la moral que interesa a Erizzo pa­rece ser más bien humanística que contrarreformista; los «acontecimientos» son una lección de fortaleza, de dominio de las pasiones, de respeto hacia las leyes, tanto por parte de los gobernantes como de los gobernados. Contrariamente a la costumbre de los novelistas, desde Boccaccio a Bandello, Erizzo no trata de colocar la acción de sus cuentos en ambientes familiares a él y sus lectores, sino que prefiere atribuir los actos de valor o magnanimidad a per­sonajes remotos en el tiempo y en el es­pacio; también esto es un indicio de la frigidez de su fantasía, que aparece ade­más en el estilo, tan cuidado como carente de vigor, completamente inadecuado para dar relieve a las acciones y pasiones de los personajes.

M. Fubini