Las Antigüedades de Posechon, Michail Evgrafovic Saltykov

[Posechonskaja starina]. Bocetos y relatos en forma de crónica, de Michail Evgrafovic Saltykov (seud. Scedrin, 1826-1889), publi­cadas en los años 1887-1889 y reunidos en un volumen en 1889. Es la última obra del gran satírico ruso, la más poderosa después de La familia Golovlev (v.), a la que sólo cede por una menor concisión artística. En ninguna otra obra de la literatura rusa se ha mostrado sin máscaras ni afeites el sem­blante de la Rusia sierva de la gleba. Fe­rozmente satírica se opone a las descripcio­nes más o menos idílicas del campo ruso dadas por Akáakov, Tolstoi, Turguéniev y Goncharov. «Lo que he descrito —escribe el mismo Saltykov— se parece al infierno, pero no ha sido inventado por mí; puedo poner la mano sobre el corazón y decir: fiel al original…» Ejemplo de los relatos de la terrible crónica puede ser la historia de la tía Porfirevna, que salva al marido, ca­pitán de reserva, de ir como soldado a un regimiento de castigo dándole por muerto y haciéndole ocupar el lugar de un siervo de la gleba; y así puede vengarse de todo lloque él le ha hecho sufrir durante los largos años de matrimonio, tratándole como a un esclavo, sin que él puede descubrirse ni rebelarse porque pronto sería detenido. De este género son la mayoría de las historias narradas por el protagonista de la crónica, relatado en primera persona y evidentemente fundada sobre recuerdos y materiales recogidos por el mismo Saltykov. Como documento de un pasado, las Antigüedades de Posechon produjeron una enorme impresión, no menor ciertamente que la producida en su tiempo por las Al­mas muertas de Gogol y por la Familia Golovlev del mismo Saltykov, y continúan siendo hoy todavía, independientemente de cualquier consideración ideológica, un cua­dro de las espantosas condiciones de vida a las que las reformas habían tratado de poner fin.

E. Lo Gatto