Este fragmento del violinista y compositor florentino Francesco M. Veracini (1685-1750), divulgado como pieza independiente en la edición preparada por Mario Corti, forma parte en realidad de las XII Sonatas académicas (op. 2), existentes en la Biblioteca del Conservatorio de Florencia. Si bien por lo general no es de aprobar la costumbre de aislar pasajes o tiempos musicales que forman parte en su origen de un conjunto más amplio, y particularmente tratándose de un tiempo de Sonata, con todo, esta página puede ser también gustada sola, por el hálito de inspiración de que está animada, por el calor de sentimiento que no se opone en nada al carácter clásico (es más, según la intención del autor, «académico») de la composición.
La línea melódica se desarrolla de arriba abajo de un solo tirón; la entonación es proporcionada por la armonía dominante; en un tono menor meditativo y apasionado a un mismo tiempo, con sabias modulaciones que aquí y allá la iluminan. La forma es sencilla y no sujeta a particiones esquemáticas: la misma curva melódica determina aquí el valor formal y al mismo tiempo expresivo de la composición. Este Largo es una hermosa y típica manifestación del florecimiento violinístico italiano de su tiempo, en el cual hay mucho de académico y formalista. Semejantes efusiones líricas (aparte la obra de un Corelli o un Vivaldi), no son muy frecuentes, pero halla en ellas precisamente su mejor expresión, y por ello se saborea especialmente por entre los pocos ejemplos del género divulgados hasta ahora, en espera de un mejor conocimiento de aquel florecimiento en su conjunto.
F. Fano

