La obra recoge los recuerdos de Javier Miranda, espectador y protagonista de los hechos revolucionarios ocurridos en Barcelona entre 1917 y 1919, cuando la capital catalana, la verdadera protagonista de la novela, fue escenario de choques violentos entre obreros y patronos, al socaire de la primera guerra mundial y de sus consecuencias.
Es un mundo de tensiones sociales, visto en torno a una importante empresa mundial industrial y presididos por un aventurero enigmático, Lepprince, que se entretejen con una trama amorosa. Barcelona se nos presenta como un conglomerado, aparentemente absurdo, de fiestas sociales, vida nocturna y ambientes tabernarios, de bombas y flores, asesinatos y amoríos, locura y aceptación, poblada por individuos que reúnen la más compleja humanidad y el aire de muñecos y caricaturas: un periodista entregado al ideal, un francés aventurero, una gitana desconcertante, un guardaespaldas misógino, un comisario testarudo, etcétera.

