El Viajero encantado, N. Léskov

Un anciano viajero ataviado de novicio, les cuenta su vida a los pasajeros de una barca en el lago Ladoga. Él, Iván Severianych Fliaguin, se ha hecho monje hace poco para cumplir un voto de su madre; pero, en el pasado, él fue un gran experto en caballos y a este arte debe casi todas sus peripecias.

En su candorosa narración de las más diversas aventuras destacan el relato de los largos años pasados en un campamento de tártaros en la este­pa, sin posibilidad de huir, y el de la temporada pasada, tras haber logrado evadirse, en la residencia de un prín­cipe criador de caballos. Cuando el príncipe se encapri­cha de la bellísima zíngara Grusha y luego la abandona embarazada a su suerte, Fliaguin parte en su busca.

Pero la encuentra tan desgraciada que la mata por compasión. Después de otras aventuras entra en un convento. Allí, después de muchos días de penitencia, descubre que po­see el don de profetizar: y, por consejo de su superior, ahora viaja predicando, cuando está inspirado, sobre la próxima llegada de una guerra terrible, y rezando por los hombres.