Cuentos del escritor peruano Ventura García Calderón (1885-1959), publicados en Madrid en 1924. Están dentro de una tendencia «nacional» de la literatura, en que se ofrecen personajes y ambientes de la costa y sierra del Perú, pero con un lenguaje depurado, no popular a pesar de la presencia de modismos y alteraciones fonéticas en algunos diálogos, y con evidente tendencia a la técnica occidental del cuento.
Con estilo «literario» — lindante en lo poético — se desarrollan, así, narraciones que van rápidamente a un hecho fundamental, generalmente-trágico, matizado o desleído por una constante ironía que asoma detrás del drama. El libro se inicia con el cuento que sirve de epígrafe a la colección: «La venganza del cóndor», y nos muestra, envuelta en la aparente acción sanguinaria de un cóndor en los altos caminos de la cordillera andina, la venganza de un guía indio maltratado por la brutalidad agresiva de un despótico militar. El cuento «La momia» nos muestra el misterioso hallazgo del hacendado buscador de tesoros arqueológicos que encuentra a su propia rubia hija convertida en momia por siniestra advertencia de los indios que consideraban al rico latifundista como profanador de sus sagrados recintos. «Murió en su ley» es el retrato del típico «señor» de las provincias andinas, arbitrario y valiente, sin más ley que su propia y arrogante voluntad. «Coca» nos ofrece un drama del hombre frente a la Naturaleza agresiva y señora de los Andes, con la agonía de Jacinto Vargas en lo más alto y enriscado de la «puna», y un final entre dulce y trágico, nuevamente con la presencia del cóndor, rondando el instante de la muerte con inmensas alas que reflejan en su plumaje «la aurora cercana».
Brutales y sanguinarios «señores» surgirán en «La llama blanca» o «En los cañaverales», al lado de los ingenuos o vengativos indios, y algunas veces la supersticiosa y pintoresca presencia de los negros en la costa como «Fue en el Perú», etc. Junto a los cuentos propiamente dichos, figuran las simples narraciones costumbristas o folklóricas de costa, sierra o selva, como «Yacu^ Mama», «El despenador», etc. El conocidísimo cuento «El alfiler» forma parte de una segunda colección de García Calderón, intitulada Peligro de muerte.
A. Tamayo Vargas

