La Reina Ancroya

 [Regina Ancroja]. Poema anónimo del siglo XV compuesto de 34 largos cantos, en octava rima, de estilo rudo y popular.

El título de la obra es el nombre de una reina de los sarracenos, Ancroya, que a menudo fue mal entendido y cambiado por el de Reina de Ancroya. Guidon Selvaggio, hijo natural de Rinaldo (v.), es uno de los principales personajes del poema. Rinaldo, al volver de Tierra Santa, estuvo durante algún tiempo en un castillo de los infieles, por amor a su reina. El hijo que nació de dicho encuentro, al enterarse, ya mayor, de su origen, quiso mar­char a Francia en busca de su padre y al partir llevó consigo el anillo que serviría para darle a conocer. Con el nombre de Strano (Extraño) llegó al campamento de Carlomagno y desafió, derribó e hizo pri­sioneros a muchos caballeros; sólo uno le resistió: Rinaldo, su padre. Finalmente, des­pués de un combate dudoso, el joven se da a conocer y es conducido a París por Car­lomagno y bautizado con el nombre de Guidon Selvaggio. En aquel tiempo, el em­perador estaba en guerra con la reina An­croya, hermana del rey Mambrino, que para vengar a su hermano había invadido Fran­cia al frente de un terrible ejército de sa­rracenos.

La tradicional perfidia de los ma­ganceses, de la que Gano (v. Ganelón) dará perfecta prueba en Roncesvalles, se com­bina con la lucha. Ancroya, en uno de los combates, hace prisionero a Guidon y qui­siera seducirlo, pero Guidon no parece conmoverse por sus artes femeninas; entonces el mago Malagigi (v.) toma el aspecto del joven, satisface los deseos amorosos de Ancroya y libera a sus compañeros prisio­neros. Finalmente, Orlando (v.) acude des­de lejanos países en ayuda de los cristianos y derrota a la reina; pero, en lugar de matarla, la exhorta a la conversión. Ancroya se burla de los sagrados misterios y en­tonces Orlando prosigue el combate y la hiere de muerte. Aunque todos los cantos empiecen con invocaciones a los Santos y a la Virgen, no faltan en la obra frases galantes y vulgares, de gusto popular, que denuncian su origen. La obra tuvo cierta celebridad e hizo popular el carácter de la belicosa reina.

C. Cordié