La Prima Bette, H. de Balzac.

For­ma parte de las Escenas de la vida parisina, en los Estu­dios de costumbres de la Comedia humana

La barone­sa Adeline Hulot, una dulce y bella criatura, es la esposa devota del barón Héctor Hulot y d’Evry, un incorregible libertino; ella hizo venir a su juventud a París, desde Lorena, a su prima Lisbeth Fischer, una tiesa campesina, privada de gracia y de medios de fortuna. Soltera, enve­jecida como pariente pobre a la sombra de la familia Hu­lot, la prima Bette esconde, tras su apariencia humilde y devota, un espíritu cargado de rencor y un terrible deseo de revancha en su relación con Adeline y con toda su fa­milia.

Cuando la hija de Adeline, Hortense, se casa con el conde Steinbock, Bette, que alimenta desde hace tiem­po hacia él un afecto sombrío y exclusivo, trama la ven­ganza. Consigue arrojar sucesivamente al barón Hulot y al conde Steinbock en los brazos de la señora Marneffe, mujer codiciosa y sin escrúpulos, destruyendo así la paz, la reputación y el patrimonio de ambas familias.

Con todo, no logrará llevar a término sus pérfidos proyectos: después de la desaparición de escena, con una muerte atroz e infamante, de la corrupta señora Marneffe, la propia Bette sucumbirá a la tuberculosis, en tanto que la familia Hulot conseguirá superar la crisis financiera. Pero Adeline, verdadera mártir de la historia, morirá poco después, humillada hasta lo último por las traicio­nes del marido, que tras su muerte se casará con la coci­nera de la casa, la tosca y vulgar Agathe.