La Batalla de Benevento, Francesco Domenico Guerrazzi

[La battaglia di Benevento]. Novela de Francesco Domenico Guerrazzi (1804-1873), com­puesta en 1827, en veintinueve capítulos, de trama uniforme y basada constantemente en traiciones. Más que una novela se le puede considerar un poema épico en prosa, seme­jante a los Mártires (v.) de Chateaubriand. En efecto, lo sobrenatural domina a sus personajes, y el estilo es sostenido y ora­torio. La acción principal es la empresa de Carlos de Anjou contra Manfredo de Suabia. La historia se funde con la trama fan­tástica: Manfredo (v.) se enamora de la hija de Odrisio, conde de Sanguine, el cual, conocido el secreto de su hija, la casa con el conde de Caserta. Éste, encontrándola encinta, la mata. El hijo nacido mientras la madre está moribunda, y creído muerto por el conde de Caserta, es criado bajo los cuidados del conde de la Cerra para salvarlo del crimen. El niño, Roger, crece ignorante de su origen, y a los veinte años, Caserta y Cerra, le dan a entender que es hijo del hermano de Manfredo, Enrique el Cojo, a quien Manfredo tiene encerrado en la cár­cel y que todos creen muerto. Cuando éste está a punto de morir, los dos amigos lle­van al joven Roger para que presencie su agonía.

Presa de odio contra el supuesto tío, Roger lleva al angevino las cartas de los barones conjurados, que le llaman para liberar a Sicilia de los Suabos. Después de haber cumplido su tarea, sabe por un siervo que no es hijo de Enrique, pero no sabe más. Mientras quisiera reparar el mal que ha hecho, los siervos de Cerra le prenden, encerrándolo en la cárcel. Desde la prisión oye una conversación de los conjurados con­tra Manfredo y, liberado por extrañas cir­cunstancias, revela al rey la traición. Pero los conjurados han desaparecido; inútiles son las pesquisas. Carlos de Anjou entra en el reino, Caserta le deja pasar al Garellano y Manfredo se ve obligado a huir de Ger­mán; aceptada la batalla de Benevento, halla en ella la muerte. Graves son los ele­mentos ilógicos, las incongruencias de la trama, a pesar de que, en una primera lec­tura, parezca más bien orgánica e intere­sante. El espíritu de la novela reside en un sentimiento profundo de amor patrio, en un odio feroz contra la Curia papal, con­vencido de una fatalidad que vive alrede­dor de los personajes, como castigo de sus crímenes. Las figuras son bastante rígidas: Manfredo es un soldado valiente, pero no virtuoso; Roger tiene sed de gloria, es un atrevido, pero traiciona a su rey. Crueles son los condes de Caserta y de la Cerra. Solamente la figura secundaria de Ghino Tacco es más personal y original: alejado de la sociedad, odia las leyes y sin embar­go se entrega a empresas nobles. Recuerda a Cario Moor de los Bandidos (v.) de Schiller, y a los héroes de los poemas de By­ron. La mujer es casi siempre insubstan­cial. Dueño del estilo, aquí como en sus demás novelas, Guerrazzi abusa de ello. Es declamatorio y desciende de Young, de A. Verri, del Ortis, de Ossian. Por sus cua­lidades y sus defectos La Batalla de Bene­vento gozó de una inmensa popularidad.

M. Maggi