[Diario de una efímera]. Obra de la literatura japonesa antigua, escrita por una hija de Fujiwara-no-Motoyasu, cuyo nombre es desconocido. En 954 conoció al futuro ministro Fujiwara-no-Kaneie (929-999), con el que tuvo relaciones íntimas y mantuvo una larga correspondencia poética, acabando por casarse con él, después de haber tenido un hijo suyo, llamado Michitsuna. Su diario es una especie de autobiografía, limitada al periodo que va desde 954 a 974, cuando su hijo cumplió los veinte años. Ella misma explica el extraño título que ha dado a su diario, diciendo: «Cuando considero la inestabilidad de las cosas me siento como una efímera suspendida entre el ser y la nada; por esto he llamado a este diario el Diario de una efímera».
El Kagerō Nikki, como el Genji Monogatari (v.), el Makura-no-Sōshi (v.) y otros, es el producto de una época peculiar en la historia de la literatura japonesa, que culmina en el período que va de 990 a 1070 aproximadamente, en que las mujeres dominan las letras, y gracias a ellas ven la luz obras que, según el juicio unánime de todos los críticos extranjeros e indígenas, son las mayores obras maestras de la literatura del país. Originariamente dividido en tres partes, este diario fue luego dividido en ocho secciones. Contiene, además, como toda la producción en prosa de aquel tiempo, numerosas poesías, y representa un precioso documento para las costumbres, la vida y la mentalidad de la época.
M. Muccioli

