Novela de Gustav Frenssen (1863-1945), que en su primera aparición, en 1905, alcanzó un éxito inmenso. Sin embargo, en los años posteriores, cambió la valoración de este libro. Ante todo, no corresponde ya a nuestra sensibilidad, y además el tiempo ha acentuado sus puntos débiles.
Es la historia del desarrollo interior de cinco amigos de infancia, casi todos de la misma edad, que viven en una islita del mar del Norte (Hilligenlei Helgoland). Los caminos que siguen son distintos; uno de ellos sucumbe, pero los demás, después de una áspera lucha con las fuerzas interiores que les empujan, vencen y se convierten en hombres maduros y fuertes. Piet, Anna y Heinke Boje son hijos del maestro del pueblo, los tres de rara belleza, pero aparentemente altivos y fríos. En realidad, su frialdad no es más que incapacidad de expresar lo que sienten; es el carácter cerrado de tantos hombres del Norte. Piet llega a ser un excelente marino. En sus primeros viajes tiene por compañero a Kai Jans, un soñador inadaptado a la dura vida del mar, que, al perder el uso de una mano, inicia sus estudios en el liceo y después pasa a la universidad, llegando luego de violentas luchas y dudas a ser pastor protestante. El tercer amigo es Pe Ontje Lau, también buen marinero, fuerte y tranquilo, ya seguro de su camino desde su infancia, el único que no tiene problemas que lo atormenten. Mientras los hombres están en el mar, las muchachas aguardan en casa, llenas de angustiosas inquietudes que sólo cesan cuando son ya mujeres y madres.
Anna Boje, después de largos años de espera, se casa con Pe Ontje Lau Heinke, la más bella de la familia, ama a Kai Jans, pero éste, aunque también la quiere, atormentado por su falta de seguridad interior, no se decide a declararse, y Heinke, creyéndose despreciada, se promete con otro hombre precisamente pocos días antes de que Kai encuentre en sí la fuerza suficiente para pedir su mano.. Kai no sabe rehacerse de este golpe y parte para largos viajes como misionero, pero la voluntad de vivir se ha apagado en él, y la primera enfermedad le abate y le lleva a la muerte. Kai es el representante de la teología protestante moderna que ve a Cristo en su aspecto humano, además de en su aspecto divino, y se propone, sobre todo, revelar este carácter comprensible a todos. Uno de los personajes secundarios de la novela es Tjark Dusenschör, vástago ilegítimo de una familia ya corrompida; crecido en una atmósfera de irrealidad y fantasía, no sabe nunca distinguir lo verdadero de lo falso y finalmente, por falta de esta solidez interior, se convierte en un embrollón. Aunque hoy muchos detalles de esta novela resultan pasados de moda, no se puede dejar de reconocer la profundidad con que el autor ha sabido dibujar el carácter del pueblo nórdico. Algunas partes son de una rara belleza.
C. Gundolf

