Fortunato, Ludwig Tieck

[Fortunat]. Drama fantás­tico escrito en 1815-16, en el que Ludwig Tieck (1773-1853) reelabora el contenido del antiguo libro popular alemán Fortunato y sus hijos [Fortunat und seine Sóhne], Fortunato es el tercer drama de Tieck inspira­do en libros populares semejantes; los otros dos son El emperador Octaviano. (v.) y la Bella Melusina [Die schóne Melusine]. For­tunato está compuesto de dos dramas de cinco actos cada uno y escrito en una mezcla de prosa y verso. El héroe del dra­ma, un joven gentilhombre arruinado de Famagusta, abandona la isla nativa. En sus peregrinaciones encuentra a la Fortuna, que le regala una bolsa de piel que tiene la vir­tud de llenarse de diez escudos de oro cada vez que meta la mano dentro. A causa de esta bolsa Fortunato pasa por una serie de muy dramáticas aventuras en Occidente y en Oriente, pero finalmente vuelve a Fama- gusta, donde pronto se hace popular por sus principescas prodigalidades y donde se casa. Éste es el contenido del primer drama. El segundo nos presenta a Fortunato ya viejo. Antes de morir revela a sus dos hijos Ampedo y Andalosia el secreto, hasta entonces celosamente guardado, de la bolsa y de un viejo sombrero que un día robó con astucia al sultán de Egipto, y que per­mite a su propietario trasladarse adonde quiera en el mismo momento en que exprese su deseo.

Fortunato recomienda a sus hijos que no se separen nunca de los dos objetos encantados y que los usen medio año cada uno, por turno. Los hijos se ponen pronto de acuerdo. Ampedo es perezoso, satisfe­cho de su riqueza. Por lo tanto, a pesar de la prohibición de separar los dos ob­jetos, da la bolsita al hermano y guarda para sí el sombrero. Pero Andalosia es un ser impulsivo, débil y negligente. En sus viajes conoce a la princesa Agripina, de la cual se enamora. La princesa consigue son sacarle el secreto de la bolsa en una cita galante y, mediante un narcótico, le roba el precioso objeto. Andalosia jura recobrarlo. Convence a su hermano para que le preste el sombrero mágico y, después de mil peripecias, recobra su tesoro. Pero poco a poco su secreto trasciende. Durante un viaje es encarcelado y asesinado porque sus carceleros quieren apoderarse de la bolsa. Mientras tanto, Ampedo ha muerto de dolor por la súbita desaparición del hermano, y antes de morir quema el sombrero mágico. Con la muerte de Andalosia, se extinguen las virtudes mágicas de la bolsita, de ma­nera que los asesinos quedan burlados.

Las dos partes del drama van precedidas de un breve prólogo, en el cual asistimos a una sesión judicial donde la diosa Fortuna se defiende agudamente contra los acusadores que la han llevado ante el tribunal, y luego es absuelta. Esta obra de Tieck muestra de una manera patente — al igual que la acostumbrada y romántica tendencia al libre y caprichoso vuelo de la fantasía — su fami­liaridad con las obras de los predecesores de Shakespeare; en él encontramos el mis­mo desarrollo consecutivo de las escenas a guisa de desfiles carnavalescos que vemos en el teatro de la antigua Inglaterra. Los caracteres están bien definidos, especial­mente Ampedo y el criado Dietrich, perso­naje secundario con el que se renueva el tipo de bufón del siglo XVI.

C. Gundolf