[Henry VI]. Drama histórico en tres partes de cinco actos cada una, en verso con fragmentos en prosa, escrito en el período 1590-92. La segunda parte apareció anónima en 1594, como La primera parte de la lucha entre las dos famosas casas de York y de Lancaster [The first parí of the Contention betwixt the two famous Houses of Yorke and Lancaster]; la tercera parte en 1595, como La verdadera tragedia de Ricardo duque de York, y la muerte del buen rey Enrique VI [The true Tragedie of Richard Duke of Yorke, and the Death of good King Henric the Sixth]; la segunda y la tercera partes, con texto parcialmente alterado, aparecieron en 1623 en el primer in-folio de las obras de Shakespeare, junto con la primera parte. El drama se basa sobre todo en las Crónicas de Holinshed (1577), pero también Halle, Fabyan, Graf-ton y Stowe pudieron haber sido consultados.
La primera parte trata de las guerras de Francia en los primeros años de Enrique VI, de la liberación de Orleáns por parte de los franceses y de la expulsión de los ingleses de casi toda Francia. Los franceses son guiados por Juana de Arco (v.), representada como podían verla las tropas inglesas: una violenta caricatura, medio bruja y medio meretriz. El héroe inglés que se le opone es Talbot, que, hasta su muerte cerca de Burdeos, deja en la sombra a los demás capitanes. Los acontecimientos que se desarrollan en Inglaterra son las diferencias entre los nobles y el principio de la lucha entre York y Lancáster.
La segunda parte pone en escena el matrimonio de Enrique con Margarita de Anjou, las intrigas de la facción de York y los demás episodios históricos importantes, entre los cuales la rebelión de Jack Cade, hasta la batalla de St. Albans (1455) y la muerte de Somerset.
La tercera parte comprende los .acontecimientos de la renuncia de Enrique a la sucesión del trono en favor del duque de York y la rebelión de la reina Margarita al ser desheredado su hijo, hasta la batalla de Tewkesbury en 1471; Enrique VI es asesinado por Ricardo, duque de Gloucester, el futuro Ricardo III, cuyo carácter está ya delineado aquí. Obra juvenil, Enrique VI apenas difiere, por su estilo, de los dramas de los contemporáneos, de modo que ha ofrecido fácil juego a los disgregadores de Shakespeare, que han querido descubrir la mano de Marlowe, de Kyd, de Peele, de Geene, de Lodge, de Nashe, además de la de Shakespeare, que sólo sería el revisor de una obra ya existente. Sin excluir esta posibilidad, hay que tener presente sin embargo que el estilo de un principiante es siempre eco de acciones, y frases ajenas.
Muchos’ de los procedimientos retóricos que constituyen un rasgo tan característico del Ricardo III se encuentran también aquí, pero en menor escala, en medio de grandes zonas carentes de adornos. Los personajes, que son multitud, muestran ya señales de robusta caracterización y algunas escenas tienen gran eficacia, como, en la segunda parte, aquella en que el rey visita al cardenal que, al final de su vida está atormentado por los remordimientos, breve escena que Schlegel juzgó sublime. En el episodio de la rebelión de Cade, está bien pintada la mezcla de terror y de ridículo que ofrece la anárquica embriaguez de la multitud. [Trad. de Luis Astrana Marín (Madrid, 1933)].
M. Praz

