Elegías de Sulpicia

Una joven romana, Sulpicia (segunda mitad del siglo I a. de C.) sobrina del jurista Sulpicio Rufo, figura en el grupo de poetas tibulianos. Sus poesías forman parte del cuarto libro de las Elegías, (v.) de Tibulo y contienen una no­vela de amor, el amor que Sulpicia sentía por Cerinto. Bajo este pseudónimo helenizante se oculta probablemente un tal Cornuto, joven de distinguida familia. Las car­tas de amor que Sulpicia envía a su amado forman parte de una correspondencia amo­rosa secreta, y el hallarlas juntas como apéndice de la obra tibuliana hace pensar que se conservaron en los archivos de la casa de Valerio Mésala Corvino, de quien Sulpicia debía ser sobrina. Si bien estas elegías, en general breves, acusan la escue­la de Tibulo, principalmente en el aspecto métrico-estilístico, Sulpicia se manifiesta como poetisa original e inmediata: sus sen­timientos fluyen espontáneamente con un calor lírico que en ciertos momentos hace pensar en Safo.

F. Della Corte