También el movimiento de la «Ilustración o de las luces» quiso poner a contribución este mito, y es significativo en este sentido el breve poema en endecasílabos libres del autor italiano Vincenzo Monti (1754-1828), el Prometeo, comenzado en 1797, continuado en 1821 y publicado póstumo en tres cantos, en 1832. En su «Prefacio, no inútil, al poema», el autor señala los fines de la obra, que son principalmente dos: promover el amor hacia los latinos y los griegos y merecer bien de su patria libre, escribiendo como hombre libre.
El primer propósito no está del todo conseguido, y el segundo no se halla a tono con el servil elogio dedicado por Monti a Napoleón. El poema había de narrar, según el prefacio del autor, que los hombres, salidos de su estado de brutos, aprendieron de Prometeo la física y la astronomía, y de Júpiter obtuvieron la juventud. Pero habiéndose ensoberbecido por aquellos dones, Júpiter envió a Pandora junto a Prometeo con una caja que contenía todos los males. Prometeo la rechazó, pero la aceptó Epimeteo, el hermano de él; todos los males salieron de la caja y cayeron sobre los hombres, y en el fondo quedó solamente la esperanza. Por ser Prometeo soberbio y rebelde a Júpiter fue por éste precipitado al Tártaro, del cual había de salir únicamente si un inmortal aceptaba por él convertirse en mortal. Éste fue Quirón.
Habiendo sabido luego Prometeo, por las Parcas, que Júpiter había sido amenazado por su hijo, y conociendo el vaticinio acerca de ello, propuso a Júpiter la revelación, a cambio de la liberación de su encadenamiento en la peña caucásica. Una vez liberado, Prometeo enseñó a los hombres el arte, la política y la libertad. Este había de ser el argumento; pero el poema quedó incompleto, y se interrumpe después de los lamentos’ del necio Epimeteo y del viaje de Prometeo a Grecia, adonde va a pedir consejo a Temis. El Prometeo de Monti es una aportación al mundo de paz, y por lo tanto de civilización. Sus fuentes inmediatas son las profecías del Paraíso perdido (v.) de Milton, el V libro de la Eneida (v.) y el III canto de Orlando furioso (v.). El valor de esta obra es casi exclusivamente formal, pues le falta verdadera inspiración y orgánica unida.
M. Maggi
…todo lo que concierne al alma, al ardor, al afecto, al ímpetu verdadero y profundo, ya sublime, ya principalmente tierno, le falta en absoluto. (Leopardi)
* Es también célebre la traducción de la tragedia de Esquilo publicada en 1833 por Elisabeth Barret Browning (1806-1861).
* Hugo von Hofmannsthal (1874-1929) publicó un poema en dos volúmenes, Prometheus und Epimetheus, que sigue la tradición.

