El Hombre Lobo, August Kitzberg

[Libahunt]. Drama en tres actos, estrenado en 1912, de August Kitzberg (1855-1927), el más notable drama­turgo estoniano. El asunto está extraído de las supersticiones populares: la madre de Tiina es tenida por licántropa (mujer-loba), y por ello es atormentada y muerta en pre­sencia de su hijita, que, aterrorizada por el horrendo espectáculo, se pierde en el bos­que. Al caer la tarde encuentra protección contra el vendaval invernal en la granja de Tammaru, donde narra su desgracia y en­cuentra consuelo en la serena vida infantil de la pequeña Mari y del muchacho Mardus. Tiina crece con ellos y, distinta de las de­más muchachas, por la viveza de su exótica naturaleza, enamora a Mardus, provocando los furiosos celos de Mari. En el segundo acto son ya adultos los niños; mientras se celebran los antiguos ritos de la fiesta de San Juan y resuenan los cánticos tradicio­nales, Mari, por celos, narra en el pueblo la olvidada historia del licántropo, y así pone en ridículo a Tiina ante los ojos de los jóve­nes. Mardus, cerrado y tímido por natura­leza, no sabe defender a Tiina, y la joven, huyendo del pueblo que vuelve a serle hos­til, se refugia en los bosques. Nadie vuelve a oír hablar de ella. Pasados unos años, cuando Mari es ya la esposa de Mardus, una borrasca nocturna se desencadena en torno a la granja de Tammaru. Mardus, que a poca distancia de la casa ha sido atacado por un grupo de lobos, se ha defendido a tiros y vuelve a la casa turbado por la impresión de haber apuntado a algo que no era una fiera: poco después se abre la puerta y apa­rece Tiina, herida de muerte por los dispa­ros de Mardus. Con este drama Kitzberg llevaba a la escena un tema francamente popular, dando un desarrollo dramático a supersticiones que ordinariamente sólo se incluyen en relatos sin arte.

J. Leppik