El Evangelista, Wilhelm Kienzl

[Der Evangelimann]. Comedia musical en dos actos sobre libreto del músico, sacado de Le prétre de Charles Buet, representada en Berlín en 1895. En el convento de los Benedictinos de S. Othmar, el profesor Juan Fredhofer está celoso de su hermano Mateo, canciller del mismo convento, porque Marta, la sobrina del preboste, le ama.

Juan denuncia la intri­ga al preboste y hace despedir a su her­mano: pero ello no basta para separar a los enamorados, y entonces provoca un incendio del que es acusado Mateo, a quien condenan a veinte años de cárcel. Al cabo de treinta años, Magdalena, amiga de Mar­ta, encuentra a Mateo, su amigo de infan­cia que, al salir de la cárcel, enterado de que la pobre Marta se suicidó ahogándose, se ha hecho sacerdote predicador («Evangelimann»). Magdalena cura tam­bién a Juan, moribundo y abatido por los remordimientos, más que por la enferme­dad. Cuando se entera de que hay un pre­dicador en el patio de la casa, le hace lla­mar y se confiesa sin reconocer a su hermano en el confesor; éste le perdona, le absuelve y le hace morir en paz.

La obra ha sido muy representada y ha obtenido en alemania casi el mismo éxito que tuvie­ron en Italia las óperas de la joven gene­ración realista aparecidas entre 1890 y 1900. Y en realidad su música, con pocas dife­rencias, es de la misma especie: vocalidad en primer plano, noble y adecuada trama sinfónica en segundo, amplias entregas lí­ricas donde el drama se agita y las pasio­nes se manifiestan. Así sucede en el dúo del primer acto y en el relato de Juan a Magdalena.

E.M. Dufflocq