El Escultor de su Alma, Ángel Ganivet

Drama místico del gran pensador y novelista gra­nadino publi­cado en Madrid en 1896. Desilusionado del arte, el escultor Pedro Mártir abandona a su amante, a la que ocasiona la muerte, para ir no sabe adónde, en busca de ex­periencia. Tan sólo una cosa desea: escul­pir su alma. Vuelve al cabo de muchos años y encuentra a la hija de su antiguo amor, Alma; pero en el preciso instante en que va a abrazarla, ella se convierte en piedra, y muere él también ante la mirada de Cecilia que se le aparece para consolarle. La acción del drama, que debería desarrollarse en profundidad, allí donde todo se convierte en lógico y consecuente, se diluye casi únicamente en motivos lí­ricos desligados entre sí y de un sicologismo bastante material. No fue esta obra, formada con los restos del último Roman­ticismo, la que cimentó la fama de Ga­nivet.

F. Meregalli