El Epigrama, Gottfried Keller

[Das Sinngedicht]. Novela, o mejor, serie de novelas cortas uni­das por una leve trama, del escritor suizo. Apareció en 1881.

El joven científico Reinhart advierte cierto día que se está estropeando la vista con un exceso de estudio y decide cambiar de vida durante algún tiempo; fiel a sus costumbres, busca consejo en uno de sus queridos libros, donde lee el epigrama de Logau: «¿Cómo quieres transformar blancos lirios en rojas rosas? Besa a una blanca Galatea, ella reirá volviéndose roja». Lle­no de celo, Reinhart se pone inmediata­mente en camino para procurarse la nueva experiencia y, después de haber besado a una hermosa muchacha que ríe sin enro­jecer y a una tímida muchacha que enroje­ce sin reír, llega, sin quererlo, a la vivienda de un anciano coronel, en quien reconoce a un amigo de su padre.

Su graciosa y vi­varacha sobrina, Lucía, descubre pronto la secreta intención de Reinhart y se divierte turbándolo, haciéndole comprender lo poco que aquello honra al bello sexo. Entre am­bos surge entonces una discusión, después de la cual se narran diversas historias de amor para apoyar las respectivas tesis. También el tío interviene en la lid, que se prolonga durante varios días, pues los dos jóvenes se sienten inconscientemente atraí­dos entre sí. Al fin Lucía, con todo su brío y su despreocupación, enrojece sonriendo, mientras Reinhart, que ya no piensa en el experimento, la besa apasionadamente.

Las seis novelas introducidas en este marco son todas historias de amor y, en lugar de in­terrumpir la acción principal, la comentan y la preparan. Es típicamente kelleriana la figura de Lucía, a quien el estudio y cierta libertad de espíritu no han quitado nada de su gracia ni su reserva femenina. En toda la obra es evidente la predilección del autor por este tipo de mujer, que con­sigue no hacer pesar sobre el hombre su superioridad, aun siendo en realidad la vencedora en el conflicto entre ambos se­xos. La fantasía de Kelier se complace como siempre en crear con fino humorismo situaciones y caracteres inesperados; y la finura y la agudeza de los detalles mues­tran la mano del maestro de psicología y humorismo incluso en esta obra relativa­mente tardía.

A. Manghi