El diablo blanco o Victoria Corombona, John Webster

El argumento se basa en un hecho histórico acaecido hacia fines del 1500 en Italia y cu­yo protagonista fue el duque de Bracciano, Paolo Giordano Orsini, marido de Isabella, hija del gran duque Cosme I y después ca­sado con Vittoria Accoramboni (v.), antes esposa del sobrino del cardenal Montalto, futuro Sixto V.

En la tragedia, los nombres están deformados y hasta el argumento está modificado, según la versión que del hecho corrió allende el Canal y a tono con la poderosa fantasía del autor. El duque de Bracciano, marido de Isabella, hermana del Duque de Florencia, se cansó pronto de su mujer, enamorándose de una mujer bellísima: Vittoria, esposa de uno de sus cortesanos, llamado Camillo. La conquista de Vittoria es sin embargo difícil en sí misma y lo es además por las complicacio­nes y los inconvenientes que de ella pueden derivarse y que van siendo eliminados, sin que en ello se descubra la mano del duque.

Este encuentra una excelente ayuda en el hermano de la propia Vittoria, en el ambi­cioso Flamineo, quien, con la esperanza de granjearse la amistad del duque, se presta complaciente a su torpe deseo. Le ayuda, pues, a seducir a Vittoria y combina con él los planes para desembarazarse de Camillo y de Isabella. Flamineo tiende una celada en la que Camillo halla la muerte, en tanto el propio duque, envenena pérfidamente a su mujer, Isabella, haciendo envenenar los labios de su propio retrato: en su ausencia, la fiel y enamorada Isabella, besa la efigie de su esposo y muere. Pero el pueblo, in­dignado, pide que se haga luz en torno a estos nefandos delitos: Vittoria es entonces acusada de adulterio y de homicidio y, des­pués de una apasionada, aunque inútil de­fensa, se la condena; pero en esto aparece el duque de Bracciano, que la salva hacién­dola su esposa.

Pero el duque de Florencia, sediento de vengar la muerte infame de su hermana Isabella, manda a dos de sus si­carios a matar a Flamineo (que ya antes, casi ante los ojos de su vieja madre, había matado a su hermano menor en una dis­puta) y a Vittoria. También el duque de Bracciano muere envenenado. Tragedia fos­ca, fuerte y sangrienta, envuelta en som­bras, en una atmósfera de muerte y traicio­nes, con rápida y sugestiva sucesión de efectos teatrales es, con la Duquesa de Mal- fi (v.), la obra más importante de Webster. La poesía reside en la poderosa fuerza de evocación de almas y personajes, a los que el ciego destino maneja en burlonas alter­nativas de vida y muerte, y en la continua correspondencia de motivos trágicos en una fatalidad cruel y secreta que parece guiar­lo todo. La crónica italiana se transforma en muchos detalles, para que la fantasía, tal vez macabra, pero nunca vulgar, del autor pudiera moverse con plena libertad

E. Allodoli

 *También escribió una novela sobre la Accoramboni, Ludwig Tieck (1773 – 1853), que conocía el drama de Webster: Vittoria Accorombona (1840);y Stendhal una crónica (v. La abadesa de Castro).