El Cazador de Ciervos o El Primer Sendero de la Guerra, James Fenimore Cooper

[The Deerslayer, or The First War-Path]. Novela del escritor norteamericano James Fenimore Cooper (1789-1851), publicada por vez primera en el año 1841. Casi a los 20 años de la publi­cación de los Pioneros (v.), Cooper volvió aquí a seguir los lances del personaje al que dedicara una parte tan notable de su obra de escritor de novelas histórico descriptivas: Nathaniel o Natty Bumppo (v.), el «Leatherstocking» («medias de cuero»), llamado tam­bién por sus amigos pieles rojas de la tribu de los mohicanos, Cazador de Ciervos y Ojo de Halcón («Háwkeye»). Otras novelas de la misma serie son: El último de los mo­hicanos (v.), El guía (v.) y La pradera. La escena es siempre la del lago Otsego y de los manantiales del río Susquehanna, entre los bosques de los montes Alleghany, hacia las lindes occidentales del actual estado de Nueva York, y’ la época es la segunda mitad del XVIII. Los blancos siguen manteniéndose cerca de las costas; los bosques del in­terior continúan poblados por las escasas tribus de los indios delaware y por una rica fauna salvaje. Solamente algún que otro cazador, unos pioneros aislados, algunos mercaderes que cambian artículos con los indios se atreven a meterse en aquellos bos­ques. Desde la frontera canadiense, los in­dios iroqueses, armados y animados a me­nudo por las guarniciones francesas, invaden la provincia de Nueva York, luchando con­tra los indios mohicanos y las pocas tropas regulares de la colonia.

Natty Bumppo, huér­fano de blancos, pero criado en el bosque en contacto con los pieles rojas, y espe­cialmente con su inseparable amigo Chingachgook, llamado «la Serpiente», último je­fe de la tribu de los mohicanos», es uno de los numerosos tipos románticos del retorno del hombre civilizado a la naturaleza, y re- une en su persona, por decisión y elección del autor, las más famosas virtudes morales del hombre blanco cristiano y las capacida­des y virtudes heroicas del salvaje. En este libro, aparece en los comienzos de su larga carrera de cazador y combatiente en la pri­mitiva vida de los bosques. Otros tipos del libro son el cazador Harry Hurry, la india Hist, que se casará con «la Serpiente» y las dos hermanas blancas Hetty y Judith, buena y virtuosa la primera, muerta prematura­mente antes del final de la novela; bellísi­ma la segunda, que se ve arrollada por las mismas pasiones que suscita. Numerosos son los personajes menores. Aun cuando no le fue dado a Cooper el saber crear unos per­sonajes artísticamente reales, éste, como otros libros suyos del mismo tema, resulta animado por el ímpetu de la narración y un sentimiento muy vivo de la naturaleza sal­vaje en la que se desarrolla. [Trad. española anónima bajo el título Ojo de halcón (Bar­celona, 1929).]

C. Pellizzi

Las «Novelas indias» son hermosas, de las hermosas mentiras a medias. Son una espe­cie de Odisea, y Natty Bumppo es Ulises. Pero en la Odisea hay el demonio, Circe, los puercos y todo lo demás. Y Ulises es tan diablo que les puede a los diablos. Mientras que Natty es un santo con fusil, y los indios unos caballeros perfectos, aun cuando a ve­ces se hacen con una cabellera. (D. H. Lawrence)

Los críticos han defendido a Cooper tra­tando de salvar del olvido al personaje de Natty Bumppo. Sin embargo, si volvemos a leer con atención las historias de «Medias de cuero», nos damos cuenta de un hecho que el mismo Cooper confesaba, alabándose, a saber: que Natty Bumppo no brotó ni de la observación ni de un recuerdo, sino que es pura invención. Es una invención sólida y vigorosa, pero el conjunto de sus cualida­des nunca se funde en un alma humana. (L. Lewisohn)