Comedia dramática de Francisco de Rojas Zorrilla (1607-1648), en colaboración con Luis Vélez de Guevara (1579-1644) y Antonio Coello (1611-1682). Por la edad de los «Tres ingenios», se puede situar la obra entre 1635 y 1640. El protagonista es el famoso rebelde don Juan de Serrallonga, tan popular en la historia y leyenda de Cataluña, en las luchas o «bandos» entre diversas familias que los autores llaman «los Narros y Caderes». Al principio de la obra, Serrallonga cuenta sus aventuras, y tiene lugar una escena con su viejo padre (don Bernardo), recogida por la leyenda. El tipo femenino de doña Juana Torrellas es profundamente humano. El ambiente de bandoleros, con sus cantos y gritos; la aspereza campestre de algunas escenas, y la fijeza de caracteres, han hecho una obra perfecta con tres colaboradores (Coello en el acto I, Rojas en el II y Vélez en el III). El último acto con los rasgos de valor indomable de Serrallonga en la prisión, y su despedida de la vida, y la expresión de amor a Juana, termina con la muerte en el cadalso del protagonista, en donde «aun estando sin el cuerpo — la cabeza, está mostrando — su nunca vencido esfuerzo». Corresponde la obra al género de «Comedia de bandoleros», típica de la Edad de Oro, en que la anárquica individualidad de los caracteres se une a virtudes de generosidad y nobleza. A su vez, recoge perfectamente la leyenda e historia catalana, con notable simpatía, y dentro del concepto que se tenía de esta región en el siglo XVII (Cervantes, Tirso, etc.): personalidad acusadísima, luchas de estirpes, bandidos generosos; como desde el siglo XIX, en parte, se ha trasladado a una Andalucía a lo Merimée. Serrallonga, ha sido tratado diversas veces en las letras catalanas contemporáneas (recordemos las poesías de Maragall) y actualmente ha sido llevado, con bastante acierto, al cine español.
A. Valbuena Prat

