El Anillo de Aníbal, Jules Barbey d’Aurevilly

[La bague d’Annibal]. Relato juvenil de Jules Barbey d’Aurevilly (1808-1889), que resume sin duda más que ningún otro las caracte­rísticas y los méritos de su singular arte de narrador. Publicado en 1843, consta de 151 capitulitos brevísimos (que él llama «estro­fas»), epigramáticos, y aunque sea bastante extenso su trama es sencillísima. La escena representa las conversaciones y las recep­ciones del mundo elegante parisiense a me­diados del siglo XIX; el personaje princi­pal es Joséphine d’Alcy, joven de 27 años: una «bas bleu», «pero el azul de la media era azul celeste, de un azul dulcemente amortiguado. Únicamente se desconocía el color de la liga»… Una encantadora personita de pasado algo dudoso, llena de hu­mor y en el fondo de corazón árido, re­suelta a conquistarse un lugar en la so­ciedad. Víctima de sus encantos es el señor Baudoin d’Artinel, digno magistrado cin­cuentón, viudo con tres hijas; también se enamora de ella una especie de guapo te­nebroso, inteligente, escéptico y ardiente que recibe el pintoresco nombre de Aloys de Synarose. La mujer se siente atraída y, sin perder al anciano, quisiera conquistar a Aloys; pero éste adivina el cálculo y la mezquindad de aquella alma y consigue vencer la tentación. El anillo que ha colo­cado en el dedo de Joséphine su matrimo­nio con el viejo magistrado, al que asiste Aloys, le parece como el legendario anillo de Aníbal, que guardaba escondido un ve­neno bajo la piedra: se trata en este caso de un veneno más sutil, invisible, que no mata a los hombres sino al amor. Sobre este tema romántico la genialidad de Barbey d’Aurevilly ha modulado gran canti­dad de brillantísimas variaciones, acres, irónicas, sentimentales, cínicas y poéticas, con un brío y un sentido de la medida que no se encuentran en ninguna otra obra suya.

M. Bonfantini