Églogas de Reis Quita

Trece composiciones poéticas de carácter bucó­lico del poeta portugués Domingo dos Reis Quita (1728-1770). Fueron publicadas por Alcino Micenio en la Arcadia Lusitana (ex­cepto las dos primeras) en 1776, con dieci­nueve idilios y otras pocas poesías, en el primero de los tres volúmenes de las obras completas del autor. Son casi todas composi­ciones de ocasión o que versan sobre temas generales.

La primera («Marcia») canta el amor puro; la segunda («La gratitud»), el agradecimiento del autor hacia el que le salvó de la miseria; la tercera («A la santí­sima Navidad») y la cuarta («El gran pas­tor») celebran el hecho de haber el rey salido indemne de un atentado; la quinta («Lincea»), el nacimiento del príncipe de la Beira; la sexta («Encina») ensalza al conde de Oeiras como protector de la Arca­dia y en particular del autor; la séptima («Dalmido») alaba al mismo conde por algunas medidas comerciales previsoras para el país; la octava («Melindo») es un epita­lamio en honor del conde de Oeiras hijo; la novena («Violina») ensalza la belleza de una señora; la décima («Envidia») se queja de la envidia que persigue al autor; la onceava («Sileno») se queja del abandono del autor por parte de Tricea; la doceava («Albano») canta el amor infeliz y la nostalgia de la amada; la última («Alcino») que fue escrita en su primera juventud, se lamenta de la dureza de la dama del poeta.

La pri­mera y la segunda aparecen en las edicio­nes posteriores a 1776. Los méritos literarios de estas Églogas son escasos; no obstante, puede reconocérseles una fácil vena poé­tica de versos dulces y melodiosos, que de­muestran por parte del poeta, que al fin y al cabo no era más que un humilde barbe­ro, el conocimiento de los clásicos portugue­ses y especialmente de la poesía de Camóes, Bernardes y Rodrigues Lobo. El retomo a los clásicos nacionales significaba una reac­ción contra la influencia española.

L. Panarese