Dombey e hijo, Charles Dickens

[Dombey and Son] o Negocios con la casa Dombey e Hijo, Mayor, Detall y Exportación [Dealings With the Firm of Dombey and Son, Wholesale, Retail, and for Eocportation]. Novela, publicada por entregas en 1847-48. El tema de la novela es el castigo del orgullo, personificado en la opulencia y en la caída de Mr. Dombey. Este orgulloso jefe de la casa de transpor­tes marítimos Dombey e Hijo tiene un niño en el que funda todas sus esperanzas y al que dedica todo su amor desde que murió su mujer.

El niño, delicado, extraño, está demasiado maduro para sus años y lo mandan a la escuela del Dr. Blimber, bajo cuya rígida disciplina enferma y muere (los contemporáneos de Dickens se con­movieron mucho por el destino de este niño). El desconsolado padre, pensando que el niño amaba a su hija Florence hasta el punto de no querer tomar alimento ni medi­cinas más que de manos de su hermana querida, sin preocuparse del padre — mu­rió en brazos de aquélla —, siente poco a poco transformarse en odio la indife­rencia y hasta el desdén que siempre había sentido por su hija. De ella se enamo­ra Walter Gay, un joven franco y bue­no, empleado de Dombey; este último, des­aprobando sus relaciones con la hija, le manda a las Indias Occidentales. Un nau­fragio hace suponer su muerte. Dombey se casa en segundas nupcias con una joven viuda orgullosa y sin un cuarto, Edith Granger, pero ésta, disgustada del orgullo del marido, huye a Francia con Carker, despreocupado director de la empresa.

La pareja es seguida; Carker encuentra a Dom­bey en una estación, cae bajo un tren y muere. La empresa quiebra, Dombey ha perdido hijo, mujer, fortuna; la hija huye por sus malos tratos. Humillado, vive en una desesperada soledad, hasta que Florence corre a él y consigue por fin llegarle al corazón. Se descubre después que Walter ha sobrevivido al naufragio. La novela es una tentativa de Dickens por infundir mayor realismo a sus melodramáticos ar­gumentos; pero sus caracteres normales —Dombey, Florence— convencen bastante menos que los caracteres grotescos, como en este libro, la caricatura del mayor Bagstock, o los dos capitanes marinos Cuttle y Bungsby, que recuerdan en muchos rasgos a ciertas figuras de Smollett; o el cáustico re­trato de Mrs. Skewton; o Toodles con su familia; o Mrs. Pipchin con su asilo infan­til.

En la descripción de una sociedad dis­tinta a la que hasta entonces había sido estudiada por él, y sobre todo en la ma­nera de tratar las complicadas reacciones de carácter (las relaciones de Dombey con su hija), Dickens no está a la altura de su tarea; se halla en su elemento en las figu­ras secundarias donde su humorismo tiene ancho campo. [Trad. de Fernando Gutié­rrez y Diego Navarro (Barcelona, 1945)].

M. Praz

Nos da un ejemplo más de un rasgo de carácter propio de Dickens; no podía él al­canzar las más profundas emociones sino por la vía de lo grotesco. (Chesterton)