Documentos humanos, Federico De Roberto

[Documenti umani]. Es la primera colección de cuentos del autor, publi­cada en 1888, que intenta recoger, de acuer­do con la escuela de Bourget, los documen­tos de la extraña psicología humana. En la primera narración, que da el título al vo­lumen, aparece un ingeniero que, contra­riamente a cuanto había afirmado en su testamento espiritual, logra sobrevivir a su crisis moral y formar una familia. «El Pa­sado» describe el tormento de Andrea, que loco de amor por Costanza, no quiere co­nocer su pasado. Cuando ella se ve obliga­da a darle cuenta de su vida, él se bate con el que sospecha que sea su amante y queda mortalmente herido.

Tan sólo en el lecho de muerte comprende la íntima honestidad de Constanza: «Una declaración» es la no­vela corta que un escritor envía equivoca­damente a una extranjera que la interpre­ta como un pretexto para conquistar su espíritu. «El memorial del marido» presenta el caso de un esposo que, ciegamente ena­morado de su mujer, ha de ver cómo la conquista un hombre despreciable, sin reac­cionar, debido a una innata impotencia es­piritual. «El retrato del maestro Albani» es la confesión de un profesor de música ator­mentado entre el afecto por la esposa y la pasión hacia una mujer que amó en su ju­ventud y que ha continuado siendo la ins­piradora de sus melodías. «Estudio de mu­jer» representa la decadencia física de una dama que, con su natural belleza mar­chita, aún logra enamorar a un joven es­critor que después la abandona, desilusio­nado, cuando ella recurre a engaños para rejuvenecerse.

«El sacramento de la peni­tencia» describe el tormento de un joven sacerdote obligado a confesar a una mujer que en su primera juventud había desper­tado en su espíritu los primeros sentimien­tos de la vida. En «Un caso imprevisto», el conde Bauern desafía en duelo a quien ca­lumnió a su joven esposa, muerta reciente­mente; pero enloquece cuando comprueba su real culpabilidad. En «Donato del Piano» se pinta el secreto tormento de un joven religioso que se suicida porque no puede resistir las luchas con su propia conciencia. «La muerte» es Bianca, la mujer que un es­critor amó ardientemente y que retorna a su recuerdo con persistente insistencia. En «Las dos caras de la medalla» se pregunta si los hombres, en el terreno amoroso, se hallan más bien dominados por la ficción o por la sinceridad.

«Una voz» es la confesión de un espíritu reflexivo, penetrado de pesi­mismo, que halla un desahogo en la ora­ción. «Epílogo» describe la angustia de un abogado que reconoce en el sobre de una carta la caligrafía de la mujer amada, a la que no ve desde hace diez años; una oleada de recuerdos y de esperanzas le asalta, pero, una vez abierta la carta, se entera de que ella reclama tan sólo su ayuda profesional para una transacción. «El orgullo y la pie­dad» trata de la penosa insuficiencia de es­tas dos posiciones en amor. La intención de descubrir la realidad diversa en las formas exteriores y en los sentimientos, domina siempre el arte de De Roberto, quien difí­cilmente consigue sustraerse al mecanismo de las tesis, si bien en más de una de estas novelas la viva representación revela la madurez alcanzada por el narrador.

C. Sgroi