Conjunto de la obra poética del alfaquí arábigo español (fines del siglo X-1067). Comprende 35 piezas, en su mayoría ascéticas —son las que le han dado renombre entre los árabes — y sólo 10 de otro tipo: elegías (a las ruinas de Elvira, a la muerte de su esposa), panegíricos, de circunstancias, y una célebre qasida — que le ha dado fama entre los europeos—, en la que hay pocas ideas, quizás una sola: un objetivo político antisemita; dirigida contra Yosef, hijo de Sémuel b. Nagrella (v. Poesías), visir del rey zirí de Granada, incita al pueblo contra los judíos, y dio origen, más o menos directamente, al pogrom de 1066 en que murió el citado Yosef y muchos judíos.
Pero, como ya hemos indicado, la inmensa mayoría de su producción pertenece a un género frecuente en la literatura árabe: es ascética, poesía intransigente, fanática, sin arrebatos místicos: en ella todo es duro y hosco, como el carácter del autor. Los temas son muy variados: fealdad del pecado, confianza en el perdón divino, igualdad de los hombres ante la muerte, ataques contra la ostentación, apareciendo también el tema del ubi sunt; pero sus dardos apuntan con más insistencia a dos motivos: uno, contra los viejos libertinos, el otro en el que aconseja el vivere parvo, y recuerda la caducidad de los bienes mundanos. Poco valor poético, poca utilidad histórica, pero interesante para conocer la psicología del autor. El Diwan ha sido editado por Emilio García Gómez (Madrid-Granada, 1944) precedido de un prólogo, que él mismo ha reproducido en su libro Cinco poetas musulmanes. Biografías y estudios (Madrid, 1944), páginas 97-138.
D. Romano
En cuanto a sus poesías, no encontrarás un cantor de entierros, ni uno de los que hacen alocuciones piadosas durante las comidas, ni un predicador que no sepa buen número de ellas. (Ibn al-JaJíb)

