[Heart of Darkness]. Obra del novelista en lengua inglesa, de origen polaco, nacido en Ucrania, Joseph Conrad (Teodor Józef Konrad Korzeniowski, 1857-1924), publicada en 1906. Un hombre de mar, Marlow, que desde niño se había sentido atraído por el gran río de una región africana casi inexplorada, que en el mapa se parece extraordinariamente a una serpiente inmensa, obtiene muchos años más tarde, en una Compañía que se dedica al comercio, el mando de una de las embarcaciones destinadas al transporte de marfil. Después de un viaje largo y sofocante como una pesadilla llega finalmente a la sede de la Compañía, en el interior, donde lo encuentra todo revuelto: hombres, casas, mercancías; y el silencio salvaje que rodea aquel lugar parece algo grande e invencible, en espera del fin de aquel grotesco trastorno.
Parte en busca de míster Kurz, un agente que debe encontrarse en el centro del país del marfil, pero del que desde hace tiempo no se tienen noticias. Remontando el río, Marlow tiene la impresión de viajar hacia atrás en el tiempo, hacia los más remotos y primitivos tiempos del mundo; la embarcación avanza fatigosamente, al borde de un negro e incomprensible delirio: la tierra no tiene ya nada de terrestre, pero en los gritos de los salvajes que les rodean se agita algo humano y límpido, una verdad desnuda de todo velo temporal. Cuando están a punto de llegar a la factoría de Kurz, se levanta un terrible clamor: los salvajes no quieren que los blancos se lleven a míster Kurz, considerado por ellos como una especie de divinidad. Kurz había emprendido el viaje con la intención de redimir a los salvajes, pero en aquel país de tinieblas los nervios le han traicionado llevándole a presidir danzas nocturnas, preludio de ritos indescriptibles consumados en honor suyo; más de una vez había intentado partir, pero en vano. Ahora, a pesar de estar enfermo y casi moribundo, a duras penas y luchando contra él, Marlow consigue hacerle subir a la nave que se aleja mientras los salvajes contemplan la partida de su ídolo, y su angustia parece encarnarse en la figura de una mujer de apariencia salvaje y magnífica que permanece con los brazos desnudos trágicamente tendidos hacia el río tenebroso y reluciente.
Después de la muerte de Kurz, Marlow encuentra un paquete de cartas de su novia, y al regreso va a devolvérselas: encuentra a una criatura capaz de abnegación, de fe, de sufrimiento, que vive dedicada al culto del muerto; ante esta fe, no tiene el valor de decirle la verdad, y afirma que Kurz murió pronunciando su nombre. Es una narración larga, rica de todas las cualidades sugestivas que constituyen el arte de Con- rad, que especialmente en la descripción de la naturaleza salvaje y tenebrosa, quiere cautivar no solamente el interés intelectual del lector, sino la adhesión de toda su personalidad, envolviéndole en una red vastísima de sensaciones. La jungla salvaje nos envuelve con sus susurros y con su tenebroso misterio; y la figura de Kurz, que a veces parece encarnarla, tiene un poder mágico de sugestión, que en la narración va calmándose hasta convertirse en un sentimiento de infinita piedad.
A. P. Marchesini

