Comedia de la Gloria de Amor, Fr. Rocabertí

[Comedia de la Gloria d’amor]. Poema ale­górico en catalán, de Fr. Rocabertí, persona­je que se identifica con fra Bernat Huc de Rocabertí, de la orden militar del Hos­pital de Jerusalén, comendador de Amposta. La obra, publicada en 1916 por el americano H. C. Heaton (Columbia University Press, Nueva York), se compone de una introduc­ción en prosa y de 1.544 versos, en su mayo­ría dispuestos en tercetos, rimando los versos primero y tercero, y libre el segundo. Los fragmentos de carácter narrativo están es­critos en «noves rimades» y en «codolades», y algunas partes dialogadas, en copias de diez versos decasílabos, como las de algunos cantos morales de Ausiás March, cuya in­fluencia ha sido señalada en la Comedia de la Gloria de Amor. El predominio del terce­to, el título y el carácter alegórico del poe­ma se deben a imitación dantesca. Al igual que en la Comedia (v.) del gran florentino, se trata de una visión. El poeta es transpor­tado desde un valle lóbrego al Castillo de Amor, con un bello jardín guardado por la doncella Coneixenga, que acompaña al autor por este mundo simbólico, en donde penan o son recompensados los enamorados céle­bres. El poeta se encuentra con amantes de todas las épocas: del mundo antiguo, trovadores catalanes y provenzales, personajes novelescos y el gallego Macías.

Aunque el modelo más visible de la Comedia de la Gloria de Amor es la Comedia de Dante, no es ésta su única fuente. La poesía fran­cesa ha suministrado a Rocabertí importan­tes elementos de la escenografía de su poe­ma: el deleitoso jardín, el castillo de Amor, la doncella Coneixenga, etc. Rocabertí tam­bién contrajo deuda literaria con Boccaccio y Petrarca. Se ha repetido que aquél, en su poema, introdujo una diatriba misógina, error rectificado por Farinelli, que procede de una mala interpretación de los vv. 803- 950 (vid. Heaton, nota a estos versos). El canto X y último del poema contiene alusio­nes muy oscuras a personajes contemporá­neos, por lo que se le puede considerar obra de clave, cuyo sentido — dice Rubio (Histo­ria General de las Literaturas Hispánicas, III, 868)—aún se nos escapa. «Pero — aña­de— aunque no podamos resolver el acerti­jo de la anécdota amorosa que se encubre bajo la ficción, la intención del poema se adivina y hemos de interpretarla como re­ferida a un desengaño amoroso del autor.» La fecha de composición de la obra es des­conocida; pero de ser cierta la identifica­ción que se hace del autor, ha de pertenecer el poema al reinado de Juan II de Aragón, de cuyas tropas fue general en jefe Ber­nardo Hugo de Rocabertí. Las fechas límites señaladas por Heaton, carecen de fundamen­to, por cuanto se basan en identificaciones erróneas (véase Rubio, l. c., 867, en donde hace importantes observaciones de carácter histórico sobre el poema).

P. Bohigas