Clarissa, o Historia de una Señorita, Samuel Richardson

[Clarissa, or the History of a Young Lady], Novela epistolar inglesa, obra maestra de Samuel Richardson (1689-1761), publicada en siete volúmenes en 1748. Después de Pame­la (v.) donde la virtud alcanza el justo premio, esta Clarissa nos parece un poco como el reverso de la medalla: es la novela de la virtud perseguida y derrotada. Clarissa Harlowe, perseguida por el egoísmo tiránico de su padre y de su hermano y por la en­vidia de su hermana, debería sacrificarse a las ambiciones e intereses de su familia, casándose con el indigno Somes. Desespera­da, la joven, en la que todas las virtudes parecen reunidas, va ingenuamente a ponerse bajo la protección de Robert Lovelace, un libertino sin escrúpulos que la confía antes que nada a una alcahueta en compañía de tres muchachas perdidas. En una serie de cartas escritas a una amiga, miss Howe, Clarissa confiesa sus desgracias. La lucha entre la muchacha y el seductor es terrible: Lovelace recurre a todos los medios para conseguir su intento y finalmente lo consigue, aprovechándose de Clarissa dormida con un soporífero.

Deshonrada, calumniada, rechazada por padres y amigos, la desgracia­da muere de dolor en un hotel londinense y Lovelace es muerto en duelo por un pri­mo de Clarissa, el coronel Morden. Una efi­caz pintura de los caracteres y una viva intuición de las pasiones humanas puestas hábilmente de relieve, aunque a través de innumerables prolijidades, hicieron pronto famosa esta novela, que libremente tradu­cida por Prévost (1751), estableció la fór­mula de las novelas lacrimosas durante más de un siglo. En 1845 Jules Janin la re­fundió en francés, reduciéndola a dos vo­lúmenes de lectura más ágil. Entre las va­rias refundiciones teatrales son notables la de Gobeau (1833) y la escrita en colabo­ración por Dumanoir, Clirville y Guillard (1846). En Italia, Giovanni De Gamerra (1743-1803) extrajo de ella una serie de cua­tro comedias: Angélica perseguida, Angélica fugitiva, Angélica traicionada y Angéli­ca vengada, mediocres exponentes del tea­tro italiano «lacrimoso». [Trad. de José Marcos Gutiérrez (Madrid, 1794-1796, 11 vo­lúmenes)].

U. Déttore