[Barba e capelli]. Obra narrativa del italiano Lorenzo Viani (1882-1936), compuesta en 1932 y publicada póstuma en 1939. Es un extraño testimonio autobiográfico en el cual el pintor, crecido en el amor por la naturaleza y por los hombres entre dolorosas travesías y vagabundear lleno de vida (cfr. París y Regreso a la patria), de experiencia en experiencia, cuenta su práctica de dependiente en una barbería. Muchas veces Viani había recordado su ingreso en la vida, y hasta con tonos sarcásticos en relación con la educación demasiado mimada que reciben artistas modernos y profesores. Pero aquí la visión de las primeras aventuras en el contacto durísimo con la realidad de cada día se aviva de imágenes muy pintorescas, descritas una a una, como en el caleidoscopio de una linterna mágica. Como en un bosquejo, el artista traza a su dueño, Fortunato I, barbero a domicilio y de fiestas teatrales, en Viareggio, en la calle Ferdinandea, en 1889. Tienda pobre para clientes pobres. Pero el muchacho aprende muchas cosas: por ejemplo, empieza afeitando a un muerto, con la navaja destinada a esta faena. Y aquí, en el joven Viani, el observador alivia con el arte el humano sufrimiento de las miserias del mundo: por la manera con que los parientes del muerto, las manos de yeso y las plegarias fúnebres son representadas en una búsqueda única de armonía. Y aparecen «mendigos, pedigüeños, vagabundos», en los cuales Viani encuentra su mundo; con adelanto, ellos son los «mártires», de los cuales en los Borrachos y en los Navegantes (v.) será tejida la epopeya. En una mezcla sabrosa, todo pasa ante el espectador; y sólo queda el sentimiento de que la muerte no haya permitido al autor grabar las ilustraciones, que ya había decidido hacer para la obra.
C. Cordié

