Andanças e Viajes de Pero Tafur por Diversas Partes del Mundo.

Es uno de los libros de este género de más interés que ofrece nuestro siglo XV. El autor, caballero de la corte de Juan II de Castilla, entendía que los nobles deben arrostrar la aventura que los largos viajes significaban entonces, y dio el ejemplo dejándose llevar de su avidez por conocer nuevas tierras. Su juventud y una holgada posición allanaban la empresa. Embarcó, pues, en Sanlúcar en el otoño de 1436 y no regresó a España hasta la primavera de 1439. El recorrido lo inició por la costa tunecina, y tras de visitar las del sur y le­vante de España, marchó por el litoral francés a Italia, en cuyas principales ciuda­des se detiene. Desde Venecia hace una ex­cursión a Tierra Santa, Egipto — para ver el Sinaí—, Chipre, Rodas y Constantinopla; vuelto a la ciudad adriática, pasa los Alpes, cruza Suiza, alemania, y llega a Flandes. De nuevo regresa a Italia y, atravesándola de norte a sur, pasa otra vez a la costa de Túnez y de allí retorna a España. La rela­ción de estas andanzas, hecha con ejemplar sencillez y concisión, muestra la cultura, sobre todo histórica, del autor, así como su natural despejo, que se ve supieron apreciar el Papa y varios reyes con los que hubo de relacionarse. Avalora también la obra el hecho de haber presenciado o co­nocido por referencia directa varios sucesos importantes, en alguno de los cuales, como el ataque del conde de Niebla a Gibraltar, participó además como esforzado guerrero. No acabó de redactar la reseña de su viaje hasta 1454, y la dedicó a don Fernando de Guzmán, comendador mayor de Calatrava. Su edición es moderna (1874) y se debe al erudito Jiménez de la Espada, que formó con ella el tomo VIII de la «Colección de libros españoles raros o curiosos». Hay un estudio moderno de J. Vives, incluido en el vol. VII de las «Spanische Forschungen».

B. Sánchez Alonso