Amores del Caballero de Faublas

[Amours du chevalier de Faublas]. Novela de Jean-Baptiste Louvet de Couvray (1760-1797), publicada en 19 partes en París entre 1787 y 1790. El caballero de Foublas, que cuenta apenas dieciséis años, es enviado por su padre a París para com­pletar su educación. Visitando a su her­mana en el convento, conoce el estremeci­miento del puro amor por Sophie. El con­de de Rosambert, para dar celos a la Mar­quesa de ***, le lleva al baile disfrazado de mujer y la Marquesa, aprovechándose del equívoco, y ayudada por su mismo ma­rido que espera obtener los favores de la falsa señorita, inicia a Faublas en los «dul­ces misterios de Venus». Los disfraces de Faublas dan lugar a equívocos boccaccianos en los que es ayudado por el señor Lovzinski, un exilado polaco que vive bajo el nombre de Du Portail y cuya hija, que le fue raptada cuando niña, debiera casarse con Faublas. Pero el joven ha consagrado su corazón a Sophie, sin descuidar sin em­bargo a la Marquesa ni muchas otras aven­turas. El marqués de *** acaba por darse cuenta del engaño y desafía a Rosambert, a Du Portail y a Faublas, y este último hie­re a su adversario y huye después de rap­tar a Sophie del convento.

Durante la fuga se descubre que Sophie es la hija raptada a du Portail, quien después de las bodas de los jóvenes, huye con Sophie para librarla de los extravíos de Faublas. El ca­ballero cae enfermo y cura gracias a la marquesa; vuelve a París disfrazado de monja y tras una serie de picantes aven­turas acaba en la cárcel, donde es liberta­do por la baronesa Fonrose que, disfrazada de señorita de Brumont, le coloca junto a la -condesa de Lingolle, a quien Faublas ayuda a vengarse de la vejez del marido. Para volver a ver a Sophie se introduce de nuevo en el convento, es reconocido y en­cerrado en la Bastilla. La marquesa obtie­ne su libertad y cuando está a punto de desbancar a sus rivales, la baronesa de Fon- rose hace sorprender a ambos amantes. A la marquesa la mata su marido, por salvar al caballero, quien se dispone a huir con la condesa, pero precisamente entonces Sophie le es devuelta por su padre. En este trance, la condesa se mata, y Faublas se vuelve loco, salvándole al fin el puro amor de Sophie. La novela confunde los tonos de la «sensibilidad» rousseauniana con la novelería erótica dé la literatura libertina del tiempo, que tenía su obra maestra en las Relaciones peligrosas (v.) de Lacios, pero la fusión se obtiene con fórmulas me­diatizadas que sujetan a la intriga y al afán de aventuras toda concreción psicoló­gica; de modo que la novela queda en un cuadro vivísimo de la vida elegante y vo­luptuosa del siglo XVIII. [Trad. española de Eugenio Santos Gutiérrez (París, 1820) y de J. A. Lorente (Madrid, 1822 y Sevi­lla, 1836)].

C. Capasso