Albahaca, Antonio Matesis

Drama juve­nil del poeta neo-griego Antonio Matesis (1794-1874), publicado en 1854, aunque fue redactado hacia 1830. Rogala, uno de los principales nobles de Zante, tiene dos hijos, Dragonigo y Garufalia. El joven Felipe Iargorópulos, noble de segundo orden, se enamora de Garafulia, pero Rogala rehúsa desdeñoso la proposición. Una tarde de car­naval, Felipe, disfrazado, sigue a Garufalia hasta un barrio apartado, y en una cabaña en la que se ha refugiado la muchacha para guarecerse de un temporal imprevisto, la viola. Cuando Garufalia se da cuenta de que va a ser madre, para librarse del deshonor, persuade a Felipe para que de nuevo la so­licite a su padre, pero éste rehúsa otra vez. El muchacho contesta que le robará a la hija del noble la maceta de albahaca que adorna el patio interior del palacio de los Rogala; pero éste pone a un hombre de confianza para que haga guardia durante la noche y mate a Felipe. El muchacho logra salir vivo de la emboscada y de nuevo in­siste en la petición, que esta vez es aten­dida, cuando Rogala sabe que su hija está a punto de ser madre. Se trata de un drama escénicamente elemental y desorganizado, con largos monólogos, diálogos prolijos y una mezcla no siempre feliz de elementos trágicos y cómicos. Sin embargo, el escritor Gregorio Xenópulos, discípulo y continuador de Matesis, descubre en Albahaca un lejano precursor del teatro de ideas que apareció en Grecia muchos años más tarde, y lamen­ta el olvido en que se ha tenido la obra del maestro, olvido que retardó en cincuenta años el resurgimiento del drama «social».

B. Lavagnini