Clásicos y Modernos, José Martínez Ruiz, Azorín

Obra del gran prosista español José Martínez Ruiz, Azorín (1873-1967), publicada en Madrid en el año 1913. Recopila este libro una treintena de trabajos de crítica literaria de tema es­pañol, publicados por Azorín en la prensa. En realidad, excepto algún trabajo sobre Cervantes, como el que encabeza el libro — «El descendimiento de Miguel» — y que es una fantasía irónica sobre el monumento erigido a Cervantes frente al edificio de las Cortes, los demás artículos tienden más a la zona de lo «moderno» que a la de lo «clásico». Exceptuemos también un largo y profundo artículo sobre Quevedo. Una gran parte de los trabajos, en efecto, tiene por tema a escritores del siglo XVIII. El titula­do «Un poeta» alude a Jovellanos. Hay pá­ginas dedicadas a Torres Villarroel, a Quin­tana. Pero el siglo XIX es el más nutrida­mente estudiado. Desde el duque de Rivas hasta Menéndez y Pelayo, pasando por Ro­salía de Castro, Leopoldo Alas, Silverio Lan­za, Joaquín Costa y Ramón de Campoamor. Se contienen en este libro, además, los cua­tro famosos artículos acerca de la Genera­ción del Noventa y Ocho (v.), uno de los primeros y más amplios intentos de carac­terización, que han sido estudiados por mí en mi libro Modernismo frente a Noventa y Ocho. Estos artículos señalan cuánto debe la generación a los esfuerzos anteriores, singularmente de Benito Pérez Galdós, Valentín Almirall y Pompeyo Gener, y estudia, ade­más, las complejas influencias extranjeras que pesaron sobre la formación intelectual de miembros de la famosa y debatida gene­ración. Es también muy notable el artículo titulado «El paisaje de la Poesía», en el que analiza el sentimiento de la naturaleza en la obra de Antonio Machado. En una nota epilogal titulada «Los clásicos» señala Azo­rín el nuevo menester crítico que acomete. «Hasta ahora — dice — entre nosotros, la crí­tica histórico literaria ha sido simplemente erudita, enumerativa; falta que sea psicoló­gica, interpretativa, interna. Sólo sabremos lo que representan los clásicos a medida que esta obra se vaya realizando».

G. Díaz-Plaja