Walter Savage Landor

Nació en Warwick el 30 de enero de 1775 y murió en Floren­cia el 17 de septiembre de 1864. Estudió en Rugby, donde se hizo notar por sus méri­tos en la composición de versos latinos y por su indisciplina, que le valió la expul­sión del colegio. En 1793 pasó al Trinity College de Oxford; expulsado también de esta institución a causa de un tiro de fusil que disparó contra las ventanas de un hom­bre cuyas ideas políticas eran opuestas a las suyas republicanas, y abandonada la casa paterna tras una discusión con su pa­dre, en 1795 publicó en Londres su primer volumen de poesías (Poems). Retirado a Gales, compuso un poema épico, Gebir (v.), que incluye la breve poesía Rose Aylmer (v.), y del cual ofreció, además, una tra­ducción latina, Gebirus; el tema de la obra en cuestión le había sido inspirado por la lectura de Procress of Romance de Clara Reeve, cuya forma dialogada debió suge­rirle también la idea de las Conversaciones imaginarias (v.).

En 1802 realizó un viaje a París que fortaleció sus ideales revolu­cionarios, y publicó Poems by the Author of Gebir, tomo en el que figura, entre otros textos, la breve composición poética «Regeneration», en la que el culto a la Grecia antigua se conjuga con el amor a la liber­tad, según se daría luego en Byron. Entu­siasmado por el levantamiento español, en 1808 fue a combatir contra Napoleón a las órdenes del general Blake. Vuelto a Ingla­terra en 1809, tras la derrota de este último, contrajo matrimonio con Julia Thuillier dos años después, y en 1812 publicó una trage­dia en verso inspirada en su estancia en España: Count Julián. En 1811, con la ayu­da de su madre, había adquirido en Lanthony Abbe una propiedad, que, sin em­bargo, al cabo de tres años, y tras una serie de pleitos con los vecinos, los subalternos y las autoridades, confió a la progenitora para su administración, después de lo cual pasó otra vez al continente. Estuvo en Tours y en Como, donde escribió algunos versos en latín contra Monti, como respuesta al conocido soneto anglòfobo «Te niegue luz el sol, hierba la tierra»; como amenazara al magistrado a quien el italiano había recurrido, fue expulsado de Lombardia.

Pasó entonces a Pisa y Pistoya (1819) y, final­mente, en 1821, a Florencia; aquí empezó a componer las Conversaciones imaginarias, su obra maestra. Separado de su esposa en 1835, luego de violentas divergencias, aban­donó esta última ciudad y volvió a Ingla­terra, donde residió en Bath; veinte años después habría de salir precipitadamente de tal localidad a causa de algunos epigramas que le habían valido una querella por difa­mación y más tarde una cuantiosa multa. Nuevamente en Italia, establecióse en Fiésole. Poco tiempo después litigó otra vez con sus familiares. Dejados sus bienes a los hijos, se halló en precarias condiciones eco­nómicas, y en tal circunstancia recibió la ayuda de Robert Browning, quien buscóle medios de vida primero en Siena y luego en Florencia, donde Landor permaneció hasta el fin de sus días. En 1847 había publicado The Hellenics, narraciones y diálogos en verso acerca de temas idílicos y mitológicos grie­gos; entre ellos figuraban Hamadríade (v.) y La muerte de Artemidora (v.).

Posterior­mente aparecieron otras colecciones poéti­cas, caracterizadas por una exquisita pero a menudo frívola elegancia alejandrina: Poemata et Inscriptiones (1849), The Last Fruit off an Oíd Tree (1853), Heroic Idylls (1863). En el resto de sus numerosos textos en prosa — Citation and Examination of William Shakespeare (1834), Pericles and Aspasia (1836, la de mayores empeños, don­de pone en boca de Aspasia sus propias opiniones), The Pentameron and Pentalo- gia (1837), Andrés de Hungría, Juana de Napóles, Fray Ruperto, trilogía dramática (1839, v.) — Landor pone de manifiesto las mis­mas facultades de penetración y síntesis reveladas en su obra maestra, siquiera fre­cuentemente desarrolladas con vano virtuo­sismo y sobre un tema fútil y marginal.

F. Mei