Novelista español. N. en Valencia el 29 de enero de 1867, m. en su villa de Mentón (Alpes marítimos) el 28 de enero de 1928.
Era hijo de un pequeño comerciante de origen aragonés. Cursó el bachillerato y dos años de la carrera de derecho en su ciudad natal. Desde muy joven dio pruebas de un temperamento desordenado, inquieto y exuberante, que anunciaba su vida de hombre combativo y turbulento.
En 1884 abandonó los estudios y sin permiso de sus padres marchó a Madrid, donde fue secretario del fecundo novelista Fernández y González, a cuyo lado aprendió la técnica de novelar; cinco años después, envuelto en un complot, tuvo que huir a París: amnistiado, regresó a la patria en 1891.
En este mismo año inicia en Barcelona la publicación de su extensa Historia de la revolución española desde la guerra de la Independencia hasta la Restauración en Sagunto, que quedó inconclusa. De nuevo en su ciudad natal, funda allí el periódico El Pueblo, órgano oficial del partido republicano, y alterna la actividad de periodista con la de orador político; sus campañas suscitan a menudo, como la que llevó a cabo contra la guerra de Cuba, indignaciones y entusiasmos.
En 1896 es condenado a un año de reclusión por delitos políticos. En 1898 es elegido diputado a Cortes por Valencia, mandato que conservó durante seis legislaturas consecutivas, hasta 1909, cuando decide retirarse del palenque público y dedicarse a la agricultura.
El año siguiente embarca para América en compañía de 600 labradores y funda en la Patagonia dos colonias agrícolas — Cervantes y Nueva Valencia —; la empresa, inspirada en la pura teoría y con bases económicas insuficientes, fracasó al poco tiempo. En 1914 regresó a Europa y fijó su residencia en París; al estallar la guerra emprendió una campaña en favor de una alianza de España con la Entente.
Escribió entonces su Historia de la guerra europea del 1914 en nueve volúmenes, publicada entre 1914 y 1919. Nuevamente en España, la instauración de la dictadura de Primo de Rivera le obligó a expatriarse de nuevo. Data de ese período una encarnizada campaña contra la monarquía española y contra la persona de Alfonso XIII, que estuvo a punto de provocar complicaciones diplomáticas.
Dos años antes de la caída de Primo de Rivera, moría el novelista en su suntuosa residencia de la Costa Azul. Veinte duelos y unos cuarenta volúmenes atestiguan su tumultuoso temperamento y su vasta tarea literaria. Sus primeros pasos como escritor los dio en el Almanaque de «Lo Rat Penat» de su ciudad natal, en 1883 y 1884, con unas prosas descriptivas escritas en catalán; como novelista, inició su carrera en El Pueblo con una serie de Cuentos valencianos (v.), narraciones de la huerta de aquella región, reunidos más tarde en un volumen.
En 1894 apareció su primera novela larga, Arroz y tartana (v.), en la que se muestra como el escritor naturalista que será siempre, buen conocedor de los resortes del oficio, aunque irregular y desaliñado en el estilo. Siguieron La barraca (v.), Flor de mayo (1895, v.), Tierras malditas (1898) y Entre naranjos (1900, v.), todas las cuales forman el grupo de su ciclo costumbrista regional, que constituye sin duda lo más genuino y logrado de toda su obra.
A continuación dio La catedral (1903, v.), El intruso (1904), La bodega (1905, v.), La horda (1905, v.) y Sangre y arena (1908, v.), que constituyen un conjunto de novelas de tipo social impregnadas de un marcado sectarismo. Después de la fracasada aventura americana, reanuda Blasco Ibáñez su labor novelística con dos obras inspiradas en sus aventuras y correrías por Argentina y Uruguay: La tierra de todos (1912) y Los argonautas (1914).
Estallada la conflagración mundial y ya instalado en París, nuestro autor da a las prensas la trilogía Los cuatro jinetes del Apocalipsis (1916, v.), Mare nostrum (1918, v.) y Los enemigos de la mujer (1919), todas ellas relacionadas con el conflicto bélico. El éxito es extraordinario, de dimensiones internacionales; muchas de sus obras son traducidas y algunas pasan al cine; ello representa para nuestro autor la fama mundial y cuantiosos beneficios.
Adquiere la villa de Mentón y todavía publica El Papa del mar (1925), La vuelta al mundo de un novelista, en tres tomos (1927, v.), y En busca del Gran Khan (1928), fruto, estos dos últimos libros, de su periplo realizado en 1923. Su obra póstuma, La voluntad de vivir, no se publicó hasta veinticinco años después, según lo dejó dispuesto su autor. Instaurada la República en España (1931), los restos mortales del novelista fueron trasladados a su tierra natal.

