Nacido en Siena en 1480, m. quizá en Roma en 1538 ó 1539. Protegido por Pandolfo Petrucci, señor de Siena, fue director de la Ceca y de las minas, pero después de la muerte de Petrucci fue expulsado de la ciudad juntamente con el hijo de su protector, acusado de haber alterado lá ley de las monedas.
De nuevo en el poder los Petrucci, volvió a obtener Biringuccio cargos y honores, pero en 1526 hubo de huir otra vez, y al poco tiempo pasó al servicio de Florencia, adscrito a la artillería. Vuelto a Siena en 1530, fue nombrado arquitecto de la Comuna, y en 1538 le llamó a Roma el papa Paulo III, quien le confió la fundición de la artillería papal y su dirección.
No se poseen de él otras noticias sino la de que en 1539 había muerto. Su obra clásica, De la pirotecnia (v.), alcanzó gran difusión. Impresa en Venecia en 1540, está dividida en diez libros, que tratan de las minas, de la cata de minerales, de la preparación de los metales y de las leyes metálicas, de la fusión de los metales, de la destilación, del arte de la guerra y de los fuegos de artificio.
Da indicaciones sobre las minas de mercurio, antimonio y azufre, sobre él alumbre de roca, sobre el proceso de la copela para el refinamiento de la plata, sobre el arte de destilar, etc. Su mérito principal consiste en haber tratado de eliminar en la interpretación de los procesos técnicos cualquier vaguedad alquimista y en haberse basado en los datos de la experiencia.
M. Gina

