Ueda Akinari

Nació en Sonezaki en 1734 y murió en Kyōto en 1809. Hijo de una prosti­tuta de un burdel de su localidad natal o, según otros, de una cantante, fue adoptado a los cuatro años por la familia de los Ueda, comerciantes descendientes de Mina- moto. Enfermizo desde su nacimiento, a los cinco años sufrió una grave forma de vi­ruela que le dejó las manos casi deformes. Ello, junto con la condición de la madre y su carácter de hijo de padre desconocido, influyó notablemente en su temperamento austero, huraño y siempre descontento, y, por reacción, en su lenguaje, sarcástico y a menudo venenoso. Nada apto para el co­mercio, pero sí mucho para las letras, dedi­cóse a ellas, y, así, a los veintidós años abandonó la familia que le adoptara e ingresó en la escuela poética de Takai Kikei (1687-1760), y más tarde fue discípulo de literatura de Katō Umaki (1721-77).

En 1768 publicó Ugetsu monogatari (v.), obra que le afianzó como escritor. En 1771, a causa de un incendio en el que lo perdió todo, se trasladó a Nagara (en la actual prefectu­ra de Chiba), donde estudió Medicina; ya casado, ejerció hábilmente su nueva pro­fesión en Ōsaka por espacio de trece años, de 1775 a 1788; no dejó, empero, por ello sus ocupaciones literarias. A los cincuenta y siete años perdió, casi, el ojo izquierdo. Poco después su esposa retiróse a la vida religiosa, y él, por tal motivo, fue a vivir durante el último y tranquilo período de su existencia en el Nanzenji, templo bu­dista de Kyōto, entregado al estudio y a la meditación.

Y. Kawamura