Tsêng Tsû o Tsêng Ts’an

(Apelativo honorífico, Tzu Yü). Nació en 505 a. de C. en Wu-ch’eng, en el estado de Lu (Shantung), y murió en 437. Fue uno de los discípulos más famosos de Confucio, y personificó el tipo ideal de la «piedad filial» («hsiao»), virtud básica en la concepción confuciana de la vida de familia, la sociedad y el Estado. Nada sabemos con certeza crítica acerca de la existencia real de Tsêeng; andando el tiempo, su fama de hijo ideal dio lugar a muchas y graciosas leyendas. Se dice que cierto día, mientras seguía a Confucio, sin­tió un sobresalto en su corazón y experi­mentó un inesperado afán de volver a casa; llegado a ella, al contar el hecho a su madre exclamó ésta: «Deseaba tanto verte que me mordía el dedo.»

En otra ocasión, mientras recogía melones, cortó casualmente la raíz de una planta, y fue golpeado tan severamente por su padre que se desvaneció. Confucio le reprochó no haber sabido evitar la paliza paterna y el consiguiente peligro de muerte, lo cual era un comportamiento «no filial». Otro día se negó a entrar en un pueblo porque se denominaba éste Shêng Mu, o sea «mejor que una madre». Más tarde se divorció, por cuanto su esposa había servido peras mal cocidas a la suegra. Muer­to su padre, dejó de comer ciruelas, puesto que tal fruto había gustado mucho al pro­genitor; y, ya de edad madura, no podía leer el capítulo del Libro de los ritos re­ferente a las ceremonias dedicadas a los difuntos sin romper a llorar ante el pen­samiento de sus padres desaparecidos.

Es­tas anécdotas (narradas por Giles), verda­deras o falsas, pretenden únicamente ilustrar y exaltar el ideal de un hijo reverente y obediente. A causa de ello se atribuyó a Tsêng Tsû el famoso Libro de la piedad filial (v. Hsiao Ching), que, en realidad, bajo su forma actual, resulta ser una obra posterior; pero al principio era, precisamente, un diálogo entre Confucio y el presunto autor. En 1330 le fue conferido el título póstumo de Tsung Sheng (Sabio Modelo).

B. Fedele