Thomas Kyd

Nació en Londres en 1558 (fue bautizado en la iglesia de St. Mary Woolnoth de Lombart Street el 6 de noviembre) y murió en 1594. Su padre era un amanuense de los tribunales, y su madre se llamaba Ana. El 26 de octubre de 1565 ingresó en la Merchant Taylors’ School, recientemente creada, y allí, bajo la guía de Richard Mulcaster (hacia 1530-1611), fue adquiriendo la cultura clásica atestiguada por sus obras, y posiblemente inició también el estudio del francés, el italiano y el español. Entre sus condiscípulos figuraron Edmund Spenser y Thomas Lodge. No sabemos si Kyd pudo ha­llarse en el número de los jóvenes actores de la compañía dramática organizada por Mulcaster entre sus alumnos; sin embargo, es indudable que tal ambiente hubo de aficionarle al teatro.

Parece haber ejercido la profesión paterna, según cabe inferir del prólogo de T. Nashe a la novela de Greene Menaphon (v.); no obstante, abandonóla en favor de las letras. Hacia 1586 compuso la célebre Tragedia española (v.), con la cual inicióse el género trágico de venganza de tonos intensos, según el esquema dramático original fruto de una conjunción entre la tragedia clásica y el drama medieval, y con influencias de Séneca. En 1587 entró al servicio de un lord, posiblemente Fernando Stanley, lord Strange, y colaboró con C. Marlowe en una obra dramática perdida o no identificada. Tradujo el diálogo de Tasso El padre de familia, publicado en 1588 con el título The Householder’s Philosophy.

De­tenido el 12 de mayo de 1593 como presunto autor de una balada contra los holandeses residentes en Londres, parece haber sido puesto en libertad unas cuantas semanas después; con todo, era ya entonces un hom­bre acabado. La única obra del postrer año de su vida fue la traducción de la tragedia Cornélie de Robert Garnier. Se le atribuye con mucha probabilidad el perdido texto llamado Ur-Hamlet, o sea la primera forma dramática de la leyenda de Hamlet.

B. Cellini