Stoian Mihailovski

Nació en Elena en 1858, murió en Sofía en 1927. Es uno de los más vigorosos y originales escritores búl­garos, poeta y pensador de inteligencia no común y hombre de vasta cultura europea. Educado primero en una escuela secundaria francesa de Constantinopla, licenciado des­pués en Jurisprudencia y en Filosofía en Francia, profesor de Universidad y juez del Tribunal de Casación en su país, se advier­ten fuertemente en su formación espiritual las influencias de la cultura francesa; pero en el fondo de su alma permaneció esencial­mente búlgaro. Fustigó con crudeza toda forma de bajeza e iniquidad humanas, y tendió sobre todo a la elevación moral y civil de su pueblo. Hizo suya la causa de los macedonios, de cuyo Comité Nacional fue presidente.

Sus epigramas aristofanescos y sus Fábulas (v.) en verso, a la manera de La Fontaine y de Krylov, no menos que las Páginas del diario de Mirza Abas, las Novissima verba y muchas otras de sus mejores páginas, que flagelan con contun­dente y encendida expresión los aspectos menos bellos de la vida de su tiempo y de todo tiempo, hacen de él el primero y más importante poeta satírico de Bulgaria. Cul­tivó también el poema religioso-filosófico, y en el Poema del mal trató de nuevo con originalidad el viejo tema de la expul­sión de Adán y Eva del Paraíso terrestre. Pero ante todo ha quedado como poeta sa­tírico, cuyos versos, que tienen por fondo una visión sustancialmente pesimista de la vida y del mundo, son «rayos del cielo» que, como dice un gran crítico búlgaro, «aturden al lector y le hacen estremecer».

A. Cronia