Sergio

Patriarca de Constantinopla des­de 608 hasta 639 (año de su muerte). Era oriundo de Siria, y antes de llegar a la sede patriarcal había sido diácono y direc­tor del hospicio de pobres. En 622 el emperador Heraclio, que iba a emprender la campaña contra los persas, les confió a él y al Magistros Bono la dirección de los asuntos del Estado. En el curso de tal mi­sión Sergio contribuyó notablemente a la vic­toriosa defensa de Constantinopla, sitiada por los ávaros. Durante su patriarcado, He­raclio, de regreso de la lucha contra Persia, llevó consigo la cruz de Jesucristo, con­quistada a los persas, y la dejó en Cons­tantinopla.

A instancias del emperador, Sergio acordó con el papa Honorio, en el litigio con los monofisitas, aceptar la fórmula «una sola actividad» en Cristo, expresión posteriormente cambiada por la de «una sola voluntad», que más tarde fue conde­nada por la Iglesia. Se atribuye también a Sergio el himno Acatista (v.), compuesto en ac­ción de gracias a la Virgen con motivo de la victoria sobre los ávaros.

B. Lavagnini