Nacido en Lecce el 27 de septiembre de 1531, de familia florentina; m. en Florencia en 1601. Terminados en Nápoles, en 1547, los estudios jurídicos, marchó a Roma, a Padua y finalmente a Venecia, donde Alessandro Contarini le nombró secretario suyo y logró contar como amigos a Speroni y a Aretino.
Obligado a refugiarse en Bari a causa de una aventura amorosa con una dama de la casa Contarini, volvió de allí a Lecce, donde fundó, según la costumbre del tiempo, la Academia de los Transformados; la misma que unos veinte años más tarde aparecerá también en la Florencia regida por los grandes duques.
Muy pronto alcanzó fama y honores con sus obras, conocidísimas en las refinadas cortes de la segunda mitad del siglo XVI. En 1554 se hizo abate, y por los beneficios que pensaba obtener, procuró progresar en la carrera eclesiástica.
Desilusionado por no haber alcanzado determinados cargos a los que aspiraba en Nápoles, se trasladó en 1569 a Florencia, donde el gran duque Cosme I le ayudó y protegió procurándole una canonjía en Santa Maria del Fiore, un alojamiento en el Palacio de los Médicis y unos emolumentos con el encargo oficial de narrar la historia de Florencia, desde su fundación hasta el tiempo de los Médicis.
Las Historias florentinas (1600-1641, v.) fueron redactadas a base de investigaciones de fuentes de archivos, en una tentativa, importante en la evolución de la historiografía de su época, de acreditar la verdad de sus escritos mediante el método analítico. Tal principio mantuvo también en los Opuscoli (reunidos e impresos después de su muerte, en 1637, por su heredero Cristóbal Del Bianco, que se firmó «Scipione Ammirato el Joven»), y en los Discursos sobre Cornelio Tácito (v.), su obra política en la que la razón de Estado está vista a la luz de la Contrarreforma.
Recordemos también los Ritratti, animados y llenos de color, con descripciones a veces muy valiosas; las Filippiche y las Clementine, los Paralleli, la Vita di Ladislao re di Napoli, la Vita della seconda Giovanna, la comedia I trasformati sobre modelo clásico; y, por último, los versos amorosos, himnos y canciones, que escribió con él nombre académico de Proteo.
N. Rellini Lerz

