Santōan Kyōden

(vulgarmente Iwase Denzō). Nació en 1761 en Yedo (hoy Tokio), donde murió en 1816. Su padre, Nobuaki, na­tural de la provincia de Ise, habíase tras­ladado a aquella ciudad, donde trabajaba en una casa de préstamos cuyo dueño le adoptó. Luego, cuando el hijo contaba doce años, fue a vivir en el barrio de Ginza, situado en el centro de la población, y con­virtióse en funcionario de policía de aquel distrito. Desde pequeño Santōan Kyōden manifestó una inteligencia precoz; según se dice, apenas cumplidos los diez años copió toda la obra del filósofo chino Mao Tzû. A los diecisiete frecuentaba ya los barrios de las cortesa­nas. Sabía tañer el «samisen» (especie de guitarra de tres cuerdas) y cantaba muy bien; destacaba, además, en la pintura, arte que durante la infancia aprendiera de su padre. Al mismo tiempo mantenía rela­ciones con los escritores más significativos de la época, entre los cuales figuraba Shoku Sanjin (1749-1823). En su actividad litera­ria cabe distinguir dos períodos.

Durante el primero siguió la moda contemporánea, y escribió obras que describían la vida en los barrios del placer y de las cortesanas. Ya a los diecinueve años publicó El género que sabéis [Go zonji no shōbai-mono, en tres tomos, 1782], obra que le dio popula­ridad y estimuló a proseguir el camino em­prendido; a ello indújole también su editor Tsutaya Jūzaburō. Cuando en 1790 el go­bierno, alarmado ante la perniciosa influen­cia ejercida en las costumbres por la lite­ratura pornográfica o descriptiva de la vida en los burdeles, promulgó un decreto de prohibición, el mencionado editor halló la forma de burlar la ley, y siguió publicando impertérrito los textos de Santōan Kyōden bajo la cali­ficación de «libros de lectura didáctica», «kyokun-dokuhon». Entonces, las autorida­des detuvieron, en 1791, al editor y al escri­tor, y condenaron a este último a cincuenta días de reclusión en su domicilio. El cas­tigo conmovió profundamente al autor, que permaneció inactivo durante varios años.

Fallecida en 1792 su primera esposa, una ex prostituta, contrajo matrimonio en 1800 con otra; las dos, empero, le resultaron buenas y fieles compañeras. En 1793 abrió en Ginza, la calle principal de Yedo, una tienda de tabaco, golosinas, medicamentos y otros artículos que le proporcionó una situación acomodada y reveló en él desta­cadas aptitudes comerciales. Finalmente, a instancias de su editor, decidió cultivar de nuevo la literatura. Ello dio principio al segundo período de su actividad literaria, noble y seria esta vez, durante la cual dedi­cóse a la composición de «yomihon» (libros de lectura, género narrativo); a esta época pertenece al texto Mukashi-Gatari Inazuma- Byóshi (v.). Mientras tanto, empero, había aparecido en el horizonte la estrella de Takizawa Bakin, discípulo suyo; y así, el maes­tro no pudo obtener los laureles que el primer período habíale prodigado.

Por otra parte, el nuevo género no era precisamente el más adecuado para él; su carácter y las experiencias de la existencia vivida junto a las cortesanas le habían inclinado a la descripción de su ambiente. Cambiados los temas, el autor no logró ya renovar sus éxitos. El gran mérito de Santōan Kyōden reside en el estilo simple, rico en imágenes y per­suasivo, que ha dejado una huella notable en la literatura del país. Sus narraciones mantienen tensa la atención del lector des­de el principio hasta el final. Hábil pintor, ilustró muchas de sus obras. Llegado a una edad avanzada se dedicó a trabajos de eru­dición histórica; en este aspecto cabe men­cionar el Repertorio de curiosidades [Kottōshū, cuatro vols., 1815].

Y. Kawamura