Poeta latino del siglo IV. Él mismo nos ha dejado noticias de su vida en una inscripción dedicada a Nortia, diosa etrusca de la fortuna.
Nacido en Bolsena, habitó siempre en Roma, desempeñando dos veces el proconsulado y llevando una vida familiar feliz, alegrada por numerosos hijos. Descendiente del filósofo estoico Musonio, fue también seguidor de las ideas estoicas, mientras en religión se mantuvo siempre como pagano convencido. En su vida de buen padre y honrado ciudadano, la poesía figura como una afición de literato y versificador. Quedan de él dos poemas geográficos: La descripción del mundo (v.) y Ora marítima (v.); una traducción de los Fenómenos (v.) de Arato y un poema en hexámetros dedicado a un amigo llamado Flaviano. Sabemos, además, que se esforzó en poner en senarios yámbicos la Eneida y las Historias de Tito Livio.

