Robert conde de Montesquiou-Fézensac

Nació en París el 19 de marzo de 1855   y murió en Menton el 11 de diciembre de 1921. Descendiente de una antigua fami­lia cuyos orígenes gustaba de remontar a Meroveo, y que contaba con un mariscal y generales, ministros y hombres de Iglesia. Montesquiou estuvo en relación con los personajes más nobles de su tiempo. Comenzó muy joven a frecuentar los ambientes mundanos y literarios, en los que se dio a conocer por la excentricidad de sus costumbres, y Huysmans sacó de él más de un aspecto piara crear el tipo «decadente» de Des Esseintes (v.), el protagonista de su célebre novela Al revés (v.). Poeta de refinada sensibili­dad, buceador de sentimientos e imágenes delicados y preciosos, hábil descriptor del ambiente mundano y de la sociedad noble en que vivía, tuvo gran importancia en la formación de Marcel Proust, con su obra y aún más con su misma personalidad. En él pensó el autor de Recherche al crear su personaje de Charlus (v.).

Publicó más de veinte volúmenes que perjudicaron su fama más que la favorecieron. Su primera reco­pilación poética es de 1892, Los murciélagos (v.). Publicó después Le chef des odeurs suaves (1893), Le parcours du rêve au souvenir (1895), Les hortensias bleus (1896), Les perles rouges (1899), Les paons (1901), Prières de tous (1902). Y en prosa escribió un ensayo sobre la poesía de Desbordes- Valmore (v.) titulado Félicité (1894), Les roseaux pensants (1897), Autels privilégiés (1898), Le pays des aromates (1900), Professionelles beautés (1905), Altesses sérénissimes (1907), Assemblées de notables (1909), Una novela, La petite Mademoiselle (1911); Brelan de dames (1912), Têtes d’expression (1913), La divine Comtesse (la Castiglione, 1913), Les delices de Caphamaüm (1921). Un libro de memorias, titulado Les pas effacés, apareció póstumo en 1923. Montesquiou-Fézensac fue la perfecta encarnación del esteticismo de la «bella época» y es por ello que pasará tal vez a la Historia.

M. Pasquali