Poeta, prosista y crítico literario cubano n. en Guantánamo el 18 de febrero de 1878. Inició los estudios en su ciudad nativa, para proseguirlos en Barcelona (España) y graduarse de abogado en la Universidad de La Habana, en 1917.
Pero ya antes de la culminación de sus estudios había Boti revolucionado la lírica cubana con la publicación de Arabescos mentales (1913), obra que supuso tanto como el triunfo absoluto del modernismo en Cuba.
Es el metro libre y no el clásico el que habrá de informar desde entonces su producción. Y guiado por la devoción que profesa a Whitman, se convierte a su vez en guía y orientador de un movimiento de indudable trascendencia estético-literaria.
Tal vez Boti exagera la posición renovadora, pero esto es sin duda una consecuencia de la necesidad que él advierte de romper abruptamente con las formas pasadas. Su lenguaje es riquísimo; su cultura, amplia y sólida, y las audacias de forma no lo han llevado nunca a los excesos del incoherente vanguardismo.
Pero no es sólo en la poesía donde brilla el talento de Boti Su obra crítica es en verdad considerable y vigorosa: Yeísmo (prefacio a Arabescos mentales); Dilucidaciones métricas (1921); Martí en Darío (1925); La nueva poesía en Cuba (1927) , además de la publicación, con notas críticas, de buena parte de la obra de Darío.
En cuanto a su producción poética, debemos señalar, después de Arabescos mentales, El mar y la montaña (1921) y La torre del silencio. Boti ha abordado también los temas históricos: Guillermón (notas biográficas del general Guillermo Moneada); Guantánamo y El 24 de febrero de 1895.
A. Ramos

