Pierre-Simon Ballanche

Nacido en Lyon el 4 de agosto de 1776 y m. en París el 12 de junio de 1847. Fue impresor, como su pa­dre, y también editor.

De constitución en­fermiza, y afligido en su juventud por un amor desafortunado, se acogió siempre a una confiada esperanza de inspiración cató­lica (Essai sur le sentiment, 1801), aun cuando con alternativas de melancólico aban­dono (Fragments, 1808).

En 1812 fue presa de un amor platónico por Mme. Récamier, refugiada en Lyon, la cual le indujo a ins­talarse en París. Con su poema en prosa Antigone (1814, v.) prosigue en el mito la búsqueda de sus propias ideas, siempre vin­culado a su musa, sea en Abbaye-aux-Bois o en su viaje a Italia.

Absorto en el inquie­to sueño que le inducía a un afán de expli­cación y a una continua esperanza y bajo la influencia de la filosofía alemana, de Vico y de los esotéricos lioneses, concibió una Palingénésie sociale, de la cual escribió la introducciín (1818), los Prolégomènes (1827) y la primera parte.

Según Ballanche, la humanidad, tras el pecado original, se redime de la caída a través de sucesivas expiaciones, de las que la Revolución y el Imperio repre­sentan las últimas etapas y la Restauración el equilibrio.

La suavidad de sus ideas, sus complejas y oscuras resonancias simbólicas, encontraron una favorable acogida; sin em­bargo, la revolución de 1830 hizo compren­der al autor que los cataclismos no habían aún concluido. Mientras tanto, se arruinó en sus intentos de inventar una nueva má­quina de vapor; y le fue concedida una pensión.

En 1842 ingresó en la Academia, sin dejar de escribir ni abandonar sus fan­tasías. Mme. Récamier cuidóle afectuosa­mente hasta sus últimos años, y quiso luego ser enterrada junto a él.

S. Morando