Petrovich Avvakum

Arcipreste ruso, n. en 1620 en el pueblo de Grigorovo, en la región de Nijni Novgorod, m. en abril de 1682 en la hoguera en Pustozersk, pobla­ción del nordeste de Rusia.

Es en los um­brales de la literatura rusa donde encon­tramos su Autobiografía (v. Vida del protopope Avvakum), considerada como una obra no sólo de excepcional valor humano, sino también de original importancia literaria por la espontaneidad de la expresión en una época en que era casi inconcebible escri­bir sin tener presentes los cánones de la literatura eclesiástica tradicional.

La auto­biografía sólo contiene la descripción de un período de su destierro a Siberia. Hombre de excepcional inteligencia y cultura, Avvakum se había atrevido a oponerse, con un grupo de amigos, a las reformas introducidas en la Iglesia por el patriarca Nikon.

Denunciado como hereje, fue condenado a unirse a las fuerzas de la expedición capitaneada por Paskov para la conquista de Dauria (actual Transbaikalia). Jefe valeroso, Pas­kov era, además, duro de corazón y trató con crueldad al desdichado cismático, que permaneció en Siberia nueve años, y cuan­do, caído el patriarca Nikon, hubiera po­dido volver a Moscú, se negó a aceptar una componenda y fue nuevamente condenado por el Sínodo de 1666-67.

A consecuencia de esta condena, hubo de dirigirse a Pusto­zersk, donde continuó manifestándose tenaz luchador por su fe, hasta el punto de es­cribir una violenta carta al zar Fedor, como si buscara el martirio, que llegó efectiva­mente para él y para sus dos fieles compa­ñeros, el monje Epifanio y el pope Lázaro.

E. Lo Gatto